UN ANÁLISIS MARXISTA DEL CORONAVIRUS 

Por Daniel Campos- La Marx Internacional y Nuevo PST de Argentina. Publicado en Revista SOCIALISMO 1 , actualizado el 20 de enero del 2021


Introducción

Parte I- Que es el SARS- CoV-2 y como el mundo lo conoció

Parte II- Expansión de las pandemias capitalistas y desarrollo del COVID-19

Parte III- COVID 19 y lucha de clases

Parte IV- No confiar en la OMS y los gobiernos capitalistas. Las propuestas del marxismo


Introducción

El surgimiento de la pandemia del Coronavirus, es una de las mas graves y profundas expresiones de la crisis global del capitalismo. Es una enfermedad generada por gobiernos y estados capitalistas, que actualmente esta atravesando una "segunda ola", con el costo de millones de vidas humanas. El COVID- 19 no cesa de desarrollarse con la aparición de nuevas cepas mas contagiosas como la "cepa de Rio de Janeiro", la "cepa inglesa", o la "cepa de Sudáfrica", entre otras. A cada paso, el mundo descubre con horror que la pandemia, lejos de solucionarse, es solo el principio de un desastre global que la crisis del capitalismo nos depara con mas pandemias, mas catástrofes, sociales, y naturales. 

Frente al desarrollo de la pandemia los gobiernos imperialistas de EE.UU, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Canadá y Japón que integran el G7, así como el de China, la ONU, la Organización Mundial de la Salud (OMS), vienen teniendo una política de desastrosa improvisación que ha costado miles vidas, toda una catástrofe que es producto de su interés por priorizar la defensa de las ganancias de las grandes Corporaciones capitalistas, por sobre las necesidades de la población mundial. 

Todas las medidas tomadas por los gobiernos capitalistas hasta ahora, han fracasado en detener la pandemia. Las políticas de confinamiento masivo, mal llamadas "cuarentenas", fueron un fracaso: No redujeron las curva de contagios, ni de muertes, por el contrario, en los países donde fue mas intensa su aplicación, los niveles de desarrollo de la enfermedad no se distinguen de los países en los cuales los confinamientos globales son menos estrictos. 

Los gobiernos capitalistas saben perfectamente algo que es una ley del Marxismo: Que las guerras y catástrofes son parteras de la revolución. La primera consideración de los gobiernos capitalistas hacen es de carácter político: La prioridad es evitar que la irrupción de la pandemia provoque estallidos de masas, y exacerben las oleadas revolucionarias que vienen desarrollándose en todos los continentes, desde el año 2011. Los gobiernos capitalistas temen mas a la revolución que a la pandemia.

Por ello lanzan a las masas una consigna: "Quédate en casa!". Le dicen a las masas que permanezcan pasivas, mientras depositan la lucha contra la pandemia en las instituciones del estado capitalista, las Fuerzas Armadas, las fuerzas represivas, toda la burocracia corrupta de presidentes, gobernadores, intendentes, alcaldes, diputados y senadores de los estados, municipios, y sus funcionarios. 

Toda esta maquinaria estatal apoyada en los corruptos burócratas de los partidos capitalistas, es incapaz de garantizar la lucha contra la pandemia capitalista, que ha sido generada por ellos mismos. Intentar derrotar la pandemia apoyándose en el estado burgués, es una política que esta destinada al fracaso. El estado capitalista esta diseñado para reprimir a las masas con el objetivo de sostener el dominio de la clase dominante, no sirve para solucionar los problemas de las masas. Solo los reformistas exigen que el estado capitalista "actúe en forma correcta", es algo que no va a ocurrir. Pedir al estado capitalista que otorgue medidas a favor de las masas, es como pedirle a un elefante que lea y escriba.

Por eso, la consiga de "Quédate en casa" es una consigna reaccionaria. La levantan los gobiernos capitalistas, y los grupos reformistas que traicionan al pueblo. Para derrotar a la pandemia, las masas no deben "quedarse en casa", sino al contrario, salir a las calles a desarrollar la movilización de las fuerzas vivas de la sociedad, organizando un trabajo con los mejores dirigentes de las organizaciones sociales, sindicales, políticas junto a profesionales y científicos de la salud, en forma independiente del estado capitalista y de los partidos capitalistas. Solo así puede derrotarse la pandemia. Este proceso en que las masas salen a las calles y empiezan a desafiar las medidas de los gobiernos y estados capitalistas, es un proceso que ya ha comenzado en todo el mundo.

La otra consideración es de carácter científico. La falta de seriedad e improvisación de los gobiernos y estados capitalistas es el producto de un desastre provocado por el dominio que tienen las Corporaciones sobre la ciencia, la biotecnología, la informática, la farmacéutica y la nanotecnología. La explosión del COVID- 19 mostro que la humanidad y el desarrollo científico están en manos de un grupo de irresponsables, únicamente movidos por su sed de ganancias. Tanto los funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como los líderes capitalistas, durante un crucial periodo de tiempo han actuado sin saber en forma precisa cómo se contagia el virus, cómo se previene, cuánto dura, y por lo tanto, cómo se cura.

Un campo de experimentación global a cielo abierto con millones de conejillos de indias

Los líderes capitalistas, y los funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) argumentan que su desconocimiento sobre la enfermedad es producto de que el COVID- 19 comenzó hace poco tiempo. Pero es falso, no fueron tomados por sorpresa. Hace años los expertos llevan tiempo advirtiéndonos de una próxima gran pandemia, simplemente los líderes del capitalismo nunca los escucharon. 

Las grandes empresas capitalistas están en una alocada carrera por imponer las vacunas, y obtener ganancias con el dominio de un mercado asegurado: El del 7 mil millones de seres humanos que necesitamos esas vacunas. Las compañías Moderna, AstraZeneca, Pfizer, Sanofi, Johnson & Johnson, Glaxo-Smith-Kline, Merck, Novvax y Sanoti, así como inversores de primer nivel como Bill Gates, o Elon Musk, y sus emporios empresariales están librando una batalla pública y global por el desarrollo de la vacuna. Se pelean por su sed irrefrenable de beneficios, que busca hacer negocios y dinero, en medio del dolor y una tragedia global sin precedentes para la humanidad.

Millones desconfían de estas vacunas que los gobiernos capitalistas están comerciando. Y con toda razón, las empresas se apresuran a sacar las vacunas en fase 3, con limitado carácter de prueba, sin estar garantizadas las condiciones y documentación científica necesaria. Estas empresas colocan a millones de personas en carácter de conejillos de indias, transformando al planeta entero en un banco global de pruebas.  Los gobiernos aceleran medidas desesperadas, precarias, improvisadas e irresponsables, mientras confinan con crueles medidas a las masas, eliminando las libertades democráticas elementales para evitar las insurrecciones.

Además, no solo se trata de encontrar la o las vacunas. Luego se trata de llevar esas vacunas y aplicarlas a millones de personas en todos los países, para lo cual se hace necesario desarrollar la infraestructura, transporte, almacenamiento, sitios de vacunación, insumos, trabajadores médicos capacitados para el desarrollo de la vacunación masiva, etc. El estado capitalista, toda esa maquinaria especializada en la represión de sectores oprimidos y vulnerables, muestra también su completa y absoluta incapacidad de proveer un inmenso y global operativo que garantice la salud de la población en los países capitalistas mas desarrollados, y ni que hablar en los países mas pobres y en desarrollo. 

El coronavirus es una nueva pandemia capitalista

¿De dónde surgió el Coronavirus? ¿Es la primera vez que se desarrolla una pandemia en el capitalismo? Numerosas teorías de la conspiración indican que el coronavirus fue creado en un laboratorio, o que fue armado para perjudicar a China, u otras teorías disparatadas. Decir que el coronavirus fue creado en un laboratorio es un disparate, planteado por alocadas y fantasiosas teorías que no tienen sustento en la realidad, y desconocen la historia del capitalismo. 

Mientras existan miles de millones de personas padeciendo hambre, sin viviendas, en condiciones brutales de higiene, ni acceso a la salud, y continúe la destrucción de la naturaleza, las pandemias continuaran desarrollándose en forma cada vez mas amenazante y agresiva. Las vacunas y las medidas de salubridad son apenas paliativos que no resuelven el problema estructural de fondo que implica el agravamiento y colapso del modo de producción capitalista, al que estamos asistiendo. 

En los últimos 100 años el capitalismo ha desarrollado 8 pandemias, y numerosas epidemias cada vez más grandes y peligrosas. Estamos en la era imperialista del capitalismo, de su decadencia, y del dominio de los monopolios, multinacionales y corporaciones. El carácter destructivo y violento de los monopolios se expresa en el desarrollo de crisis, cracks, levantamientos sociales, desastres naturales, y pandemias. 

En la medida en que se desarrolla la etapa imperialista, era cuestión de tiempo que surgiera una pandemia de carácter global como el COVID- 19. Estamos sin duda frente a una crisis de escala global e histórica, porque después del Coronavirus el mundo ya no es el mismo, como ocurrió siempre tras cada acontecimiento histórico como la Guerra de Vietnam, la caída del Muro de Berlín, la caída de las Torres Gemelas, o la guerra de Irak, o los Salvatajes.

Con su política corrupta y siniestra los líderes del mundo capitalista llevan a la muerte a los más pobres y desprotegidos. Pero por otro lado, estos brutales, ignorantes y perversos dirigentes del capitalismo están colocando uno sobre otro, los pilares de la revolución. El huracán de la revolución mundial contra el capitalismo que viene soplando fuerte el año 2011, a partir de la pandemia del Coronavirus, soplará con mayor fuerza. Y los marxistas debemos sacar todas las conclusiones científicas y prácticas del Coronavirus para afrontar y dirigir la revolución que se viene.

Parte I: Que es el SARS-CoV-2, y como el mundo lo conoció

Una ilustración de la proteína de pico de SARS-CoV-2

Los científicos Peng Zhou, Xing- Lou Yang, y Zheng- Li Shi miembros del Instituto de Virología de Wuhan, y de la Academia de Ciencias de China, publicaron el 3 de febrero en la prestigiosa revista Nature la detección de un nuevo virus en la ciudad de Wuhan. La OMS ya había anunciado el 7 de enero la identificación de este nuevo virus, ubicado en la capital de la Provincia de Hubei. 

El artículo de Nature indica que el virus desató una epidemia el 12 de diciembre de 2019, y el Comité Internacional de Taxonomía de Virus denominó al nuevo virus SARS- CoV- 2. La enfermedad causada por el SARS-CoV-2 provoca un síndrome respiratorio agudo, un brote de neumonía con síntomas de fiebre, tos, dificultades para respirar, dolor de garganta, jaqueca y diarrea. El 11 de Febrero del 2020, la enfermedad causada por el SARS-CoV-2 fue denominada por la OMS COVID-19 (en inglés, Coronavirus Disease 2019) mediante una conferencia de prensa de su Director Tedros Adhanom Ghebreyesus. El 11 de marzo la OMS la declaró pandemia.​

Según el artículo de Nature, el SARS-CoV-2 es en un 96% idéntico al coronavirus de Murciélagos. Éste virus pasó de los murciélagos a un animal desconocido, el cual a su vez los transmitió a los humanos. Se sabe en qué fecha se transmitió el virus a los humanos, fue en noviembre del 2019. Pero no se sabe que animal produjo esta transmisión, un dato que resulta fundamental para avanzar en la investigación. 

Los coronavirus se conocen desde el año 1968, y se les llamó así porque en el microscopio electrónico aparecen en la imagen picos con punta de bulbo que dan la apariencia de que el virus tiene una corona. Son virus ARN monocatenarios positivos, pertenecientes al Grupo IV de la clasificación del biólogo y Premio Nobel de Medicina norteamericano David Baltimore.

Baltimore llevó a cabo una clasificación de los virus dependiendo de su genoma, y su método de replicación. Al encuadrarlos en las mismas categorías, la clasificación de Baltimore permite el conocimiento de que los virus se comportarán básicamente de la misma manera, lo cual facilita las investigaciones. Inicialmente se situó el foco original del contagio del SARS-CoV-2 en el mercado de mariscos de Wuhan debido a que la mayoría de afectados eran trabajadores del mercado. Pero no existen pruebas concluyentes de ello, según el artículo de la revista Science firmado por Jon Cohen el 26 de enero de 2020.

Respecto del SARS-CoV-2, la infección comienza cuando una partícula viral se inserta en una célula humana, y entonces el material genético instruye a la célula para que se reproduzca. El SARS-CoV-2 crece en algunas células pulmonares que ayudan a que el aire se filtre en los pulmones, así como en células que recubren la garganta. Lo que le da al SARS-CoV-2 mayor potencial infeccioso es una peculiaridad en cuanto a cómo actúa su proteína S, que se activa ante la acción de algunas enzimas. 

Esto no sucede con otros coronavirus. Sí ocurre con otros virus muy infecciosos como el de la gripe, el VIH o el ébola. La mayor parte del daño es causada por el propio sistema inmune del afectado, cuando millones de células del sistema inmune invaden el área infectada para combatir el virus, pero a la vez, causan un gran daño al órgano afectado.

En esa instancia, el desafío para los trabajadores de la salud es apoyar al paciente y mantener la sangre oxigenada mientras el órgano afectado se está reparando. El SARS-CoV-2 contagia niños pero la mayoría desarrolla síntomas leves y hay relativamente pocas muertes infantiles. Normalmente, los niños propagan enfermedades, pero con este virus, no está claro hasta qué punto contribuyen a propagarlo. La mayoría de las personas menores de 40 años parecen recuperarse rápidamente, pero para las personas mayores resulta más difícil recuperarse. 

A medida que se desarrolla la pandemia, más claro queda que en los gobiernos del G7, la ONU, y la OMS predominó la ignorancia sobre muchos aspectos de este virus. No conocían aspectos claves de la enfermedad, por ejemplo,  de cómo causa enfermedades, de qué cómo interactúa el SARS-CoV-2 con las proteínas dentro de la célula. De cómo la estructura de las proteínas forman los nuevos virus, o cómo trabajan algunos de los mecanismos básicos del SARS-CoV-2 para copiar virus. 

No sabían tampoco cómo responderá SARS-CoV-2 a los cambios estacionales, ni de temperatura, ni cuánto perdura la inmunidad que los seres humanos desarrollamos contra el virus. Además, como las brutales condiciones sociales de hambre y pobreza y destrucción de la naturaleza que padecen millones de personas generan modificaciones y mutaciones del virus, la batalla por encontrar las herramientas medicinales y la cura para el SARS-CoV-2 ha llevado tiempo y ha costado millones de vidas.

Uno de los elementos que aporta a este desconocimiento general, es que los líderes del capitalismo imperialista mundial desoyeron las alertas que la comunidad científica ha lanzado desde hace muchos años sobre el advenimiento de las pandemias, que como desarrollamos en la parte siguiente de este trabajo, se vienen desarrollando en forma cada vez más peligrosa en la medida en que se agrava la crisis mundial del capitalismo. 

Del mismo modo como desprecian las advertencias acerca del cambio climático, los irresponsables y corruptos líderes del imperialismo global debieron haber escuchado las advertencias, y debieron haber invertido en recursos, ciencia e investigación para prevenir los virus que están en desarrollo. Si lo hubiesen hecho, el COVID- 19 nunca hubiera provocado los daños que está provocando.

Pero además los gobiernos del imperialismo mundial y China ocultan datos fundamentales que la ciencia requiere para investigar. Los casos que se han reportado en todo el mundo es sólo una fracción del número total de infecciones, y las cifras son aún más confusas por el ocultamiento, la persecución que sufren científicos, las voces acalladas de los trabajadores que construyen hospitales, los enfermeros que relatan las penurias de su trabajo en la batalla por la vida de sus pacientes. 

Todo eso es ocultado por los gobiernos de los líderes del capitalismo mundial lo cual no hace más que entorpecer el trabajo de la ciencia. En China, la jefa del hospital de Wuhan Ai Fen, esta desaparecida, los médicos que quisieron alertar sobre el desarrollo de esta pandemia sufrieron muerte y persecuciones, y el gobierno ha ocultado miles de muertes y de infectados un dato fundamental para calcular la tasa de mortalidad del COVID- 19


Parte II Expansión de las pandemias capitalistas y desarrollo del COVID- 19

                     Imágenes de la pandemia de Influenza de 1918 en la I Guerra Mundial


El capitalismo ha desarrollado ocho pandemias en los últimos 100 años, y junto a ellas, varias epidemias que son cada vez más grandes y peligrosas. Cuatro de estas pandemias aparecieron en el siglo XX, y cuatro en el siglo XXI. Vamos a analizar ahora como se desarrollaron estas pandemias y cómo llegamos al Coronavirus del 2020. 

Vamos a desarrollar esta consideración, teniendo en cuenta que el desarrollo de las pandemias son parte en términos históricos del desarrollo de la etapa senil, de decadencia del capitalismo, caracterizada por el dominio de las multinacionales y monopolios, que han disparado los niveles de concentración de la riqueza y desigualdad social a niveles nunca vistos en la historia de la humanidad. 

En la etapa denominada por el marxismo como Imperialismo, en la elaboración de Lenin de 1916, el capitalismo presentó las siguientes pandemias reconocidas por la ciencia: 

La Influenza de 1918: La primera pandemia conocida en el siglo XX fue la gripe de Influenza de 1918, que causó la muerte de entre 20 y 50 millones de personas durante la Primera Guerra Mundial. Se considera una de las pandemias más devastadoras de la historia, pues se calcula que acabó afectando a alrededor de 500 millones de personas o un tercio de la población mundial. Las explicaciones del carácter destructor de esta pandemia fueron la pobreza, las muertes ocasionadas por la guerra, el hacinamiento masivo de soldados durante el transporte de tropas, y el hecho de que no había vacuna, ni antibióticos para tratar las infecciones asociadas. Las políticas se limitaron a las cuarentenas, la buena higiene personal, uso de desinfectantes y la limitación de concentraciones públicas.

Las tres pandemias siguientes se dieron tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, durante la posguerra del siglo XX. Estas fueron:

La gripe "asiática" de 1957 y 1958: La segunda pandemia capitalista del siglo XX fue entre los años 1957 y 1958 la gripe "asiática", causada por un nuevo virus de la influenza A H2N2, que se reportó en Singapur. Fue controlado con vacunas y medicamentos, pero tras 10 años de evolución, este virus de gripe "asiática" dio lugar a un subtipo que acabó provocando una nueva pandemia, la gripe denominada "gripe de Hong Kong".

La "gripe de Hong Kong" de 1968: La tercera pandemia capitalista del siglo XX fue la del virus H3N2 que se dio en 1968 llamada "gripe de Hong Kong", originada en China y altamente contagiosaLa OMS calcula que cada una de esas enfermedades causó entre 1 y hasta 4 millones de muertes en el mundo.

La del virus VIH- SIDA de 1980: La cuarta pandemia capitalista del siglo XX que golpeó al mundo fue la del virus VIH- SIDA. Los primeros casos del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se identificaron a principios de la década de los 80 en EE.UU. Se estima que, desde que surgió, unas 32 millones de personas han muerto por causas relacionadas con el VIH, y actualmente "sigue siendo uno de los mayores desafíos de salud pública del mundo", según la OMS. Hasta hoy no hay cura para la infección por el VIH, pero sí se ha desarrollado un tratamiento antirretrovírico que permite mantener controlado el virus y prevenir la transmisión a otras personas.

Aceleración del desarrollo de las pandemias y del intervalo entre ellas

A partir del desarrollo de la pandemia del VIH- SIDA, los datos de la ciencia constatan que existe una aceleración del desarrollo de las pandemias e del intervalo de aparición entre una y otra. De las 4 pandemias que se produjeron en el siglo XX, tres se dieron en la posguerra atravesando el período de "boom" de la economía capitalista mundial. Este fue un período de ascenso y decadencia del régimen keynesiano de acumulación capitalista como lo identificamos en el tratado marxista "El Fin de las Multinacionales" (1) 

Fueron pandemias destructivas que se produjeron con un intervalo de una década aproximadamente, pero aun así, mucho menos devastadoras que las que comenzaron en el siglo XXI. En cambio, en el siglo XXI se dieron cuatro siguientes grandes pandemias que registra la ciencia, las cuales se produjeron como expresión del desarrollo de una grave crisis mundial del capitalismo, que expresan el agotamiento del régimen de acumulación capitalista conocido como "globalización". La "globalización" comenzó su proceso de agotamiento a partir de la crisis de las "punto.com" en el año 2000, cuando la explosión de la "burbuja" de empresas de informática.

Durante todo este período de veinte años 2000- 2020, se abrió un pico agudo de crisis en el capitalismo en el año 2007 cuando quebraron los Conglomerados Globales que dominan la economía mundial y comenzaron los "Salvatajes". Durante todo este período se desarrollaron pandemias más agresivas, acompañadas de epidemias menores, pero peligrosamente destructivas. 

Si consideramos que en el siglo XX tras la II Guerra Mundial se produjeron 3 pandemias en 55 años, mientras que en siglo XXI se produjeron 4 pandemias en tan sólo 20 años, podemos advertir que las pandemias no solamente son cada vez mas globales, sino que también mas frecuentes. Si entre las tres pandemias de posguerra del siglo XX hubo un intervalo de aproximadamente diez años, entre las que se produjeron en el siglo XXI el intervalo se acorta y es menor de apenas 4 a 5 años. 

El carácter más destructivo de estas pandemias, así como el acortamiento del intervalo de sucesión de una tras otra, es la expresión de la aceleración, crisis y exacerbación de todas las contradicciones del capitalismo lo cual ratifica, desde el punto de vista de la medicina, lo que explicamos desde el punto de vista de la economía política en "El Fin de las Multinacionales".

Las cuatro pandemias que se dieron durante el siglo XXI son las siguientes:

El SARS del 2002- 2004 en China. La primera pandemia capitalista del siglo XXI fue el Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS), una neumonía atípica que apareció en noviembre del 2002, en la provincia de Guandong (Canton) en China. Se propagó a las vecinas Hong Kong y Vietnam a finales de febrero del 2003, y luego a otros países. La enfermedad ha tenido una tasa promedio de mortalidad global cercana a un 13 %, que varió en cada país. La OMS y los laboratorios clasificaron a este virus como SARS- CoV, un tipo de coronavirus no conocido con anterioridad en seres humanos.

La gripe porcina de EE.UU y México en los años 2009- 2010: La segunda pandemia capitalista del siglo XXI fue la denominada "gripe porcina" con el virus A H1N1, un nuevo virus de gripe tipo influenza A, identificado por primera vez en EE.UU que contenía una combinación de "genes de la gripe que no habían sido previamente identificados, ni en animales ni en personas", según la OMS. Al menos una de cada cinco personas en el mundo resultó infectada con el H1N1 durante el primer año de la pandemia que duró entre los años 2009 y 2010, lo que obligó a usar por primera vez a la OMS la definición de "pandemia" en junio del 2009, cuando se habían detectado casos en 74 países.

El Síndrome Respiratorio de Medio Oriente (MERS) del 2012: La tercera pandemia capitalista del siglo XXI fue el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS). Comenzó en el año 2012 en Arabia Saudita con una más alta tasa de mortalidad, próxima al 30 %. Las secreciones nasales de los camellos fueron transmisores de la enfermedad, y ciertas especies de murciélago actuaron como reservorio del virus.

Las epidemias concomitantes: En forma alternativa, pero a la vez íntimamente relacionadas con estas pandemias se desarrollaron epidemias menores, pero no por ello, menos peligrosas y destructivas. Estas fueron en el 2014 la epidemia del Ébola en Guinea, África, una epidemia que se propagó a Sierra Leona. Y la epidemia de cólera que estalló en los campos de refugiados de Dohuk y Erbil en el norte de Irak, entre los años 2007 y 2012.

El COVID- 19 del 2019: La cuarta pandemia capitalista del siglo XXI es el COVID- 19 que hemos presentado en la Parte I de este trabajo. La explicación de su surgimiento y desarrollo son los brutales índices de pobreza y miseria en un mundo capitalista donde el 1 % de la población es dueña del 90 por ciento de la riqueza global, mientras entre seis y siete mil millones de personas carecen de comida, salud, salarios, viviendas, y padecen condiciones espantosas de vida. 

El SARS-CoV-2 se desarrolla en medio de una crisis civilizatoria, porque los monopolios y Conglomerados Globales que dominan la economía capitalista mundial están destruyendo simultáneamente las condiciones de vida de millones de personas, a la vez que lo hacen con el Medio Ambiente y la naturaleza. Este panorama de destrucción de las condiciones de millones de personas y de la naturaleza fue alertado hace ya varias décadas por León Trotsky, el revolucionario ruso, quien afirmó que el capitalismo ya no puede desarrollar las fuerzas productivas. 

Esto es lo que precisamente estamos presenciando con el caso de le expansión sin precedentes del Coronavirus SARS-CoV-2. Los niveles de desigualdad alcanzaron los índices más altos de la historia, los niveles de hambre, pobreza, miseria y destrucción ambiental pusieron en alerta rojo a la humanidad. Los gobiernos capitalistas agudizaron la crisis con planes de ajuste globales que amenazan la vida de millones mientras un puñado de capitalistas vive una vida de lujo con yates, islas privadas, y mansiones, porque recibieron millones de dólares gratis producto de los "Salvatajes".

Parte III COVID- 19 y lucha de clases


Cuando se desató la epidemia el 12 de diciembre de 2019, el gobierno de China, y los gobiernos capitalistas de todo el mundo, la OMS, y la ONU, minimizaron la amenaza. El gobierno capitalista de China encabezado por Xi- Jinping y un partido de corruptos dictadores que se autodenominan "Partido Comunista" al llegar las fiestas de fin de año del 2019, y en conocimiento hacía ya 15 días de la existencia del SARS-CoV-2, autorizaron a la población a viajar para visitar a sus parientes al interior. De este modo millones de personas viajaron por todo el país y expandieron el virus poniendo en riesgo una población de más de 1000 millones de personas.

Los ignorantes e irresponsables gobernantes capitalistas fanfarrones y corruptos como Xi- Jinping de China, Donald Trump de EE.UU, Boris Johnson de Inglaterra también minimizaron la amenaza, e incluso asumieron una actitud "negacionista" afirmando como dijo Bolsonaro en Brasil que se trataba de una "gripezinha" que no significaba gran cosa. Así fue como todos los irresponsables e ignorantes gobiernos capitalistas desataron un desastre. Para empeorar las cosas, la dictadura China mantuvo en secreto constantemente lo que ocurría. 

El virus impactó en el sudeste asiático, y luego empezó su expansión global imparable, para cuando comenzó el virus a arrasar con la población de Wuhan, el gobierno chino pegó un "volantazo" a la política opuesta. Como demostración de la improvisación, irresponsabilidad e ignorancia los gobiernos capitalistas pasaron de "minimizar" la cuestión, del "negacionismo" al confinamiento masivo, a la eliminación de la circulación en algunos países militarizado, con imposición de diferentes niveles de aislamiento social en la población.

Pronto, la OMS y la mayoría de los gobiernos capitalistas del mundo adoptaron la estrategia de la "cuarentena capitalista", y el resultado fue que para fines de marzo alrededor de más de 3.500 millones de personas se encontraban en diferentes tipos de confinamientos globales. Las cuarentenas han implicado bloqueos de ciudades, paralización de entrada y salida del transporte, postergación de los cursos escolares, receso en centros laborales, y prohibición de las actividades con asistencia masiva como conciertos, encuentros deportivos o marchas. 

Las "cuarentenas capitalistas", y la consigna "Quédate en Casa" buscan frenar las revoluciones

Sin embargo, desde el pico agudo sufrido por el capitalismo en los años 2007, y 2008 las masas del mundo comenzaron a desarrollar insurrecciones y revoluciones desde el año 2011, cada vez mas decididas contra el capitalismo. Estas revoluciones y levantamientos son la preocupación fundamental de los gobiernos capitalistas, que hasta ahora produjeron dos oleadas: Una entre los años 2011/2016, y otra, la actual, se desarrolla en el medio de la pandemia, desde el año 2019. 

Los confinamientos masivos, son verdaderos estados de sitio encubiertos que buscan frenar esas revoluciones reprimiendo brutalmente a los pueblos. Según los especialistas, cuando hablamos de cuarentena nos referimos a mantener alejadas del resto a aquellas personas que parecen estar sanas, para evitar que se infecten. Por otro lado, el aislamiento implica apartar a quien fue diagnosticado para evitar el contagio. Los confinamientos son mal llamadas "cuarentenas", porque en realidad cuarentena, como su nombre lo indica, es una medida de salud pública de 40 días que un paciente diagnosticado debe llevar de aislamiento para recuperarse. 

Pero las "cuarentenas capitalistas" son otra cosa, son confinamientos globales de enfermos, y no enfermos, que al revés de lo que la mayoría cree, no impide la expansión del virus, sino que por el contrario, ayuda a su expansión. Las personas confinadas transmiten el virus unas a otras, como lo indican las experiencias mas extremas de confinamiento masivo que dieron pobres resultados.

Tanto los confinamientos masivos, como otras medidas de distanciamiento social no son para la curación de la enfermedad, ni para impedir que se expanda la infección. Desde el punto de vista de los gobiernos capitalistas, son medidas que adoptan para que la enfermedad avance más lentamente adaptando las penurias de la población al desastre en que se encuentran bajo el capitalismo los sistemas de salud. 

Como lo explican los gobiernos capitalistas, lo que buscan con estas medidas es "aplanar la curva" de la cantidad de personas que se enferman, es decir, que no se enfermen sectores de la población todos juntos, sino que lo hagan por partes y de a poco. Los gobiernos capitalistas son conscientes que han destruido por décadas los hospitales y han atacado los derechos laborales de médicos, científicos y enfermeros. 

Y ahora tienen que enfrentar la pandemia que ellos mismos han generado, con sistemas de salud destruidos por sus propios planes económicos. Para fines de marzo y comienzos de abril del 2020 el aumento de los casos alcanzó una proporción global de 80.000 infectados por día, y un promedio de 8.000 muertos diarios

Sin embargo el "giro" abrupto de los irresponsables gobiernos capitalistas no impidió el estallido del COVID- 19 en todos los continentes. El SARS-CoV-2 entró en Europa e hizo un desastre en Italia, y España, se extendió por todo el continente y luego avanzó en Francia y Gran Bretaña. El primer caso de la pandemia de enfermedad por coronavirus de 2020 en Europa se detectó el 25 de enero, en Francia de un hombre procedente de la provincia de Hubei.  El 13 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud declaró a Europa el nuevo epicentro del virus. 

El 28 de febrero de 2020, la UE abrió un proceso de licitación con el fin de comprar equipos médicos relacionados con el COVID-19, y pronto el Banco Central Europeo (BCE) comenzó a inyectar "salvatajes"​ a las grandes Corporaciones capitalistas europeas de 1 billón (trillón en inglés y portugués) plata gratis para los bolsillos de los dueños de los grandes monopolios capitalistas, que se enriquecen con el sufrimiento de los más pobres.

Los "coronabonos", es un negocio de los grandes especuladores capitalistas que lucran con la pandemia. Los distribuye la directora del BCE Christine Lagarde quien fue ya sindicada de casos de corrupción durante su mandato al frente del FMI. A principios de marzo, el brote golpeó a Italia más que en cualquier otro lugar de la UE, a pesar de que su presidente Giuseppe Conte extendió la cuarentena a todo abril. 

Las fanfarronadas de Boris Johnson terminó con el propio Boris Johnson internado en terapia intensiva porque dio positivo al test de COVID-19 el día 27 de marzo. En Gran Bretaña la expansión del virus alcanzó un número impresionante. El principal país capitalista del mundo, Estados Unidos, ocupa ahora el primer lugar en la pandemia a escala global, y Nueva York, la ciudad más emblemática del país, se ahoga en el desarrollo de la crisis. La respuesta de la administración de Trump fue un desastre, el 26 de febrero dijo que creía que el virus desaparecería "como un milagro". 

En los estados, los gobernadores comenzaron a declarar cuarentenas sin hacer caso a lo que hiciera o dijera Trump. El "milagro de Trump" nunca se produjo y a partir del 26 de marzo de 2020, Estados Unidos se convirtió en el país con más casos de COVID-19 en el mundo, superando a China. La Reserva Federal de los Estados Unidos y el Parlamento del país anunciaron un paquete de "salvatajes" de 2.5 billones U$S para los poderosos conglomerados como JP Morgan Chase, Goldman Sachs, Bank of America o Wells Fargo.

Hay quienes apuntan las cifras de infectados y muertos en EE.UU como resultado de la demora de Trump en establecer la cuarentena, y otras medidas de aislamiento social. Sin duda la improvisación, fanfarronería e ignorancia de Trump ha contribuido fuertemente a este resultado. Pero lo que fundamentalmente actúa permitiendo el avance incontenible del COVID- 19 es la ausencia un sistema público de salud en EE.UU, al que puedan acceder los sectores populares. En EEUU, la salud es inaccesible y muy costosa para cualquier trabajador, para los más oprimidos, para los inmigrantes o latinos. Esta, y no otra, es la explicación de los estragos y desastres que el COVID-19 está haciendo en el país más importante del capitalismo mundial.

Y estas conclusiones para EE.UU, se aplican para el mundo entero. No está claro que las cuarentenas capitalistas den resultado en la lucha contra la pandemia, los especialistas debaten mucho sobre esta cuestión, y existen datos muy contradictorios. Países como Taiwán, Hong Kong, Japón donde la pandemia ha avanzado en menor medida que en otros países, prácticamente no han existido cuarentenas, lo mismo que en Suecia, Islandia, Nueva Zelandia, etc. Lo mismo hay casos de "cuarentenas capitalistas lights" menos agresivas como el caso de México o Chile. También hay horribles casos de desidia y la ausencia de medidas más elementales como el caso de Ecuador, el mismo EE.UU, Gran Bretaña o Brasil. Está todo sujeto a debate.

Pero hay algo acerca de lo que no existe ninguna controversia, ni debate. Lo que realmente es efectivo para el combate al COVID- 19 son los hospitales, los médicos, enfermeros, la ciencia, los insumos y los especialistas. De esto no hay duda alguna, esto es lo que necesita la población y sobre todo los sectores más desprotegidos y vulnerables. Y es precisamente esta cuestión lo que pone de relieve la situación de Estados Unidos. En el corazón del capitalismo mundial, la salud es un lujo para pocos, lo que abre las puertas de par en par para las pandemias, y toda clase de padecimientos para las masas.

Los grandes multimillonarios reciben los salvatajes, mientras la economía capitalista mundial se hunde en la depresión. Después de un largo curso de crisis que lleva décadas, la economía capitalista global va camino a la depresión, pero la política de los gobiernos capitalistas golpea a los trabajadores, a los pueblos, a los más oprimidos y desprotegidos. Las cuarentenas capitalistas y los confinamientos del estado capitalista son un horror para quienes menos tienen, son imposibles de cumplir para quienes no tienen trabajo, o lo perdieron. 

Son terribles para las mujeres, porque los niveles de femicidios se dispararon en todo el mundo por la violencia machista y patriarcal. A su vez, el virus hizo un desastre sobre los negros, los latinos, los inmigrantes, los indígenas, y ahora amenaza a los países más pobres del hemisferio sur, África, América Latina, Oceanía, el Sudeste- asiático, y las regiones sobre las cuales se aproxima el invierno

Las voces de los oprimidos comienzan a hacerse oír en todo el mundo. A pesar de la represión que la dictadura capitalista del Partido Comunista de China ha lanzado contra las masas las voces se alzan. Li Wenliang el médico que alertó sobre la pandemia, fue detenido por la policía y murió después de contraer el virus. Li se ha transformado en un héroe para miles en Wuhan. 

En todo el mundo y en China se ha lanzado la campaña para encontrar a Ai Fen la directora del Hospital Central de Wuhan que fue arrestada junto a sus compañeros. Ha comenzado una campaña de solidaridad con Ai Fen, al igual que con el equipo del profesor Zhang Yongzhen del Centro Clínico de Salud Pública de Shanghái que logró secuenciar el virus el 5 de enero, pero el régimen cerró su laboratorio porque hizo públicas las muestras. 

La oleada revolucionaria comenzada en el año 2019 no se detiene

La irrupción de los "Chalecos Amarillos" en Francia, dio lugar a una serie de alzamientos y revoluciones en todos los continentes. El epicentro fueron las movilizaciones encabezadas por Black Lives Matter durante el 2020 en los Estados Unidos, donde  la población negra en EE.UU alzó sus reclamos apoyada por todo el pueblo. En la ciudad de Nueva York, el epicentro de la pandemia en EE.UU., hasta el 8 de abril el 28% de las 4.009 muertes por covid-19 eran personas de raza negra, según datos revelados por el gobernador Andrew Cuomo, mientras que en Chicago, la sexta ciudad más poblada del país y una de las pocas que había publicado este tipo de datos, hasta el 5 de abril cerca de la mitad de los casi 5.000 contagiados era negros, con 1.824 afroamericanos, frente a 847 blancos, 478 hispanos y 126 personas de origen asiático.

En todo el mundo, los médicos, enfermeras, técnicos de emergencias médicas y otros trabajadores de la salud se enfrentan a condiciones terribles, tratando desesperadamente de salvar la mayor cantidad de vidas posible, mientras que ellos mismos se ven privados de los equipos de protección adecuados, los recursos médicos necesarios o, en algunos casos, incluso de una baja por enfermedad remunerada. Han protagonizado luchas, huelgas, movilizaciones defendiendo sus reclamos en todo el mundo.

Frente al Hospital Harlem en Nueva York para protestar por la falta de equipo de protección, con sentadas de enfermeras en los hospitales de Detroit, o en el oeste de Pensilvania, donde decenas de enfermeras salieron de un centro de rehabilitación, protestando por la negativa de la gerencia a proporcionarles máscaras N95 para que las lleven alrededor de los residentes mayores. Lo mismo los trabajadores de supermercados, carne, alimentos, reparto, transporte público, continúan con huelgas para protestar por estas condiciones También se han movilizado los trabajadores de Amazon en Nueva York en Staten Island, Chicago y Detroit.

En Pakistán, los médicos lanzaron una huelga el martes en salas no críticas en Baluchistán, la provincia más pobre del país. En China arrecian las protestas contra el régimen a pesar de la represión de la dictadura. En el hospital en Zibo, provincia de Shandong, el 9 de marzo, donde el personal médico exigió el pago de los salarios adeudados de tres meses. Y entre los manifestantes laborales se encuentran, una vez más, los trabajadores de la construcción.  La lucha de clases se va a intensificar en el próximo período y dará lugar a nuevas revoluciones, caída de gobiernos y crisis revolucionarias en muchos países y regiones.


Parte IV- Ninguna confianza en los funcionarios de la OMS y los gobiernos capitalistas. Las propuestas del marxismo

           Tedros Adhanom Ghebreysus director de la OMS y Xi-Jinping presidente de China

Sectores importantes de las masas del mundo desconocen que los funcionarios de la OMS y de los principales gobiernos capitalistas, son corruptos personajes dedicados a lavado de dinero, tráfico de influencias, y sirvientes fieles de los Conglomerados Globales que dominan la economía mundial. La salud y la ciencia son para ellos, nada más que negocios. Por lo tanto, los consejos de estos personajes deben ser tomados con desconfianza. 

Basta ver los antecedentes de Tedros Adhanom Ghebreysus el director de la OMS. Fue Ministro de Salud del gobierno capitalista de Etiopía de Meles Zenaw y el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (FDRPE) entre los años 2005 y 2012 que aplicó brutales ajustes contra los trabajadores y el pueblo de Etiopía, en acuerdo con el FMI y el Banco Mundial. 

Tedros fue acusado de encubrir tres epidemias de Cólera en Etiopía, y actualmente maneja la organización Fondo Global, con sede en Suiza, que fue denunciada por el Banco Mundial por malversación de fondos y fraudes relacionados con fondos repartidos a Mauritania, Zambia, Malí y Yibuti. Fue Ministro de Relaciones Exteriores del Ministro del gobierno Hailemariam Desalegne durante el período (2012-2016) una dictadura acusada por Human Rights Watch de violar los derechos democráticos, por lo que su candidatura a dirigir la OMS causó mucha controversia​s.

Tedros planteó que el manejo de la batalla contra la pandemia del COVID- 19 está en manos de un equipo de trabajo encabezado por Michael "Mike" Joseph Ryan, funcionario de la OMS y quien encabeza la Red Global de Alerta y Respuesta a Brotes (GOARN, por sus siglas en inglés). Pero GOARN es una entidad financiada por los monopolios y multinacionales capitalistas que dominan la economía mundial. 

Así lo explican en su trabajo "El papel de la OMS y de otras organizaciones supranacionales" José Mª Martín-Moreno, y Lydia Gorgojo Jiménez, catedráticos de Medicina y de Ciencia Política de la Universidad de Valencia, quienes plantean que estas organizaciones son financiadas por instituciones como el Banco Mundial y reciben aportes de "filántropos internacionales" como Bill Gates, la Fundación Rockefeller controlada por el conglomerado JP Morgan Chase o Warren Buffett quien controla el conglomerado Wells Fargo.

¿Sabe la población del mundo que entidades como GOARN y los funcionarios de la OMS están financiados por estos "filántropos internacionales"? ¿Podemos tener expectativas y confiar en que estos funcionarios financiados por el 1% de los billonarios que dominan el capitalismo global ? Estos multimillonarios son los responsables del desastre que sufren miles de millones en el mundo. Nada podemos esperar de los corruptos funcionarios que trabajan para ellos. Estos funcionarios de la OMS como Bruce Aylward no solo son fieles empleados de la oligarquía que domina el mundo. También son defensores de la dictaduras y los regímenes más siniestros como el que tuvo Etiopía para el cual trabajó Tedros, el presidente de la OMS

Bruce Aylward es un funcionario criticado internacionalmente por su complicidad con la dictadura del PCC de China. El 28 de marzo de 2020 Aylward fue entrevistado en Radio Televisión de Hong Kong (RTHK) y se negó a reconocer a Taiwán como un país independiente. Taiwán no ha sido admitido por la OMS por las presiones de la dictadura del PCC de China que plantea que Taiwán les pertenece, y se niega a reconocer su independencia. 

La entrevista de Aylward ha sido descrita como emblemática de la influencia de China sobre las organizaciones internacionales, según denuncia la BBC de Londres, los funcionarios de la OMS son cómplices de la represión, amenazas, encubrimiento y falseo de datos que ha hecho la dictadura de China, que tanto daño ha hecho a la humanidad en términos de vidas humanas, y obstáculos para encontrar la cura del COVID- 19.

También el representante de la OMS en China, Gauden Galea, se llenó de alabanzas para el corrupto gobierno de Xi- Jinping. Ahora, que la pandemia se extiende por el mundo y devora vidas humanas, la OMS se encuentra en el ojo de la tormenta, y hasta el siniestro Donald Trump criticó la gestión de la OMS. Pero se trata de señalar que éstos casos de funcionarios corruptos son una muestra de que tanto la OMS, así como la ONU, el Banco Mundial, el G7, el G20, la FAO, el FMI, o los gobiernos de Trump, Johnson, Conte, Macron, Xi-Jinping, son representantes de un pequeño grupo de millonarios, del 1% que domina el capitalismo mundial. Y que no debemos depositar la más mínima confianza en sus planes. 

Debemos tomar las organizaciones obreras, populares y sociales, los trabajadores, activistas, expertos, científicos, enfermeros y médicos, en nuestras manos la lucha para derrotar la pandemia. ¿Está segura nuestra salud en manos de la OTAN, el Pentágono, el G7, Donald Trump, Bolsonaro, Xi- Jinping o la OMS? Lo único que garantiza nuestra salud son los médicos, los hospitales, y la ciencia. 

Y debemos tomarlas en nuestras manos uniéndonos los activistas del mundo, obreros, populares, democráticos, feministas, de la juventud, LGTB, etc, dando asistencia a la población afectada, distribuyendo insumos, medicamentos, alimentos, medidas preventivas haciendo test cotidianos, organizando establecimientos, poniendo todos los recursos del estado para ello. Pero esto solo es posible hacerlo en forma efectiva movilizando a las fuerzas vivas de la sociedad, en un trabajo en conjunto con los mejores dirigentes de las organizaciones sociales, sindicales, políticas junto a profesionales y científicos de la salud, en cada país, y también a escala global. Es así como es necesario llevar adelante la lucha contra la pandemia.

De hecho este proceso está comenzando. En fábricas, barrios, y establecimientos, son los trabajadores los que impusieron las primeras medidas, el cese de tareas, las demandas por insumos, la distribución y atención a quienes la necesitan, así como en los barrios los activistas distribuyen comida y atienden a miles de personas necesitadas. Las comisiones vecinales, barriales, las comisiones internas, los cuerpos de delegados, los centros de estudiantes, las organizaciones de derechos humanos están repletos de activistas que conocen a la perfección a sus compañeros, vecinos, trabajadores, estudiantes. 

Muchos de ellos son profesionales de gran capacidad que tienen las mejores condiciones para organizar, es así como es necesario llevar adelante la lucha contra la pandemia. Te invitamos a sumarte a este proyecto sin importar a que país, región, idioma, raza, sexo, perteneces. Llego la hora de concretar la propuesta histórica del marxismo "Trabajadores de todos los países Uníos", más presente, actual y vital que nunca, para la lucha por el Socialismo Global

Luchamos por estas medidas:

Suspensión inmediata de Salvatajes de los Bancos Centrales (Fed, BCE, BoJ, BofE, BdPCh, BofC) a Wall Street, bolsas, CEO´s y banqueros. Suspensión de pagos de deuda externa al FMI de todas las naciones. Destino de esos billones de dólares a producción global de insumos, respiradores, medicamentos, hospitales e incorporación inmediata de todos los profesionales, y trabajadores necesarios para derrotar la pandemia capitalista.

 Aumento inmediato de salarios de médicos, enfermeros y trabajadores del sector afectados a la emergencia con actualización por inflación. Equipamiento adecuado de los hospitales, incorporación con estabilidad laboral pase a plantilla de precarios y trabajadores en negro y nuevos contingentes de médicos y trabajadores para la atención adecuada.

 Prohibición de despidos, suspensiones, descuentos salariales, licencias para trabajadores de todas las ramas a cargo del empleador, privado o estatal. Apoyo estatal para trabajadores informales, desocupados y todos aquellos que viven al día. Congelamiento de alquileres, deudas de créditos, tarjetas de crédito, y exención de todo impuesto, o IVA, al consumo y vivienda. Servicios gratuitos de agua potable, luz eléctrica, gas e internet, etc. Impuestos progresivos a grandes rentas y fortunas.

 Habilitación de espacios de acogida para los trabajadores sin techo, población sin hogar, y toda la población considerada vulnerable. Financiación de proyectos de investigación médico- científico, y desarrollo de nueva tecnología para prevenir ésta y toda otra enfermedad que expanda el capitalismo

 Rechazo de toda militarización, toque de queda, estado de sitio, u ocupación militar. Pleno derechos a reunión, petición, movilización y organización para formar comités de higiene y salubridad electos en lugares de trabajo o barrios para coordinar el accionar contra la pandemia. Controlar las medidas sanitarias. Reparto de insumos como alcohol en gel, barbijos, lavandina, desinfectantes, guantes de látex, jabón y de cualquier medicación necesaria para atender la pandemia capitalista en coordinación con las organizaciones sindicales, populares, políticas y sociales.   

(1) "El Fin de las Multinacionales"  se puede descargar en forma gratuita en el siguiente link

https://el-fin-de-las-multinacionales.webnode.com/descarga-de-libros/

Para descargar "Un análisis marxista del coronavirus" en PDF click en el boton "descargar" 

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