Se agrava la crisis de la izquierda Argentina

Por el Nuevo Partido Socialista de los Trabajadores y La Marx Argentina  2/4/21


La foto del candidato a presidente del FITU (Frente de Izquierda de los Trabajadores- Unidad) y diputado nacional Nicolás del Caño junto al presidente de la Cámara de Diputados Nacional, Sergio Massa, y al presidente de la bancada de diputados del Partido Justicialista (PJ) Máximo Kirchner, es una clara postal del agravamiento de la crisis de la izquierda.

Esta crisis es provocada por el obsceno giro a la derecha, socialdemocratización y capitulación régimen de los dirigentes de los grupos de izquierda. El acuerdo del FITU con el PJ para el apoyo a su reclamo de rotación de los diputados del FITU en Jujuy, expresa el abandono del Marxismo, y de los más elementales principios.

El candidato a presidente del FITU (Frente de Izquierda Unidad) Nicolás del Caño del PTS junto a Sergio Massa  (Frente Renovador- Peronismo) presidente de la Cámara de Diputados y Máximo Kirchner presidente del bloque del Partido Justicialista (PJ) en Diputados el 27/3/21, acuerdan el apoyo del peronismo a la rotación de cargos del FITU en el parlamento de Jujuy


Los grupos stalinistas y castrochavistas como el Partido Comunista (PC), Partido Comunista Revolucionario (PCR), ya se habían incorporado plenamente al Partido Justicialista y al Kirchenrismo. Ahora, en ese mismo y acelerado rumbo de apoyo, y "pata izquierda" del gobierno, se encuentra la constelación de grupos que proviene del trotskismo.

La aprobación de "leyes progresistas" en el Parlamento

La expresión más clara de esta postura de "apoyo crítico" al gobierno, fue la votación que el FITU llevó adelante en el parlamento nacional del proyecto de Ley de Impuesto a las Ganancias. El gobierno capitalista de los Fernández presentó un proyecto que en vez de eliminar el impuesto a las ganancias, lo mantiene modificando únicamente el techo del mismo. En vez de denunciar el proyecto y la política del gobierno, los diputados Nicolás del Caño (PTS) y Juan Carlos Giordano (Izquierda Socialista), votaron a favor.

Los parlamentarios marxistas y revolucionarios nunca aprueban un proyecto de ley de la burguesía. Por más apariencia "progresista" que el este proyecto pueda tener, el rol de los parlamentarios marxistas es la denuncia implacable y sistemática de toda esa cueva de ladrones, y de todas las instituciones del régimen de la democracia burguesa, para desenmascararlos de cara al pueblo.

El rol de los parlamentarios marxistas es usar la tribuna que significa el parlamento para denunciarlo, no para votar leyes. Pero desde hace años los partidos políticos que provienen del trotskismo, ya sea PO, PTS, IS, MST, tienen una política de votar leyes los Parlamentos nacionales y provinciales, como la del 2x1 en derechos humanos presentado por el PRO, o la ley "antidespidos", defender a dirigentes corruptos como De Vido, o dar quórum para vergonzosas sesiones convocadas por el bloque del PJ y los K (1)

El escándalo estalló en el 2020, cuando aprobaron un proyecto impulsado por el sionismo respecto del Estado de Israel en el Parlamento de la Ciudad de Buenos Aires. Esto tomó estado público por la denuncia de la diputada del bloque de Zamora. En una impresentable excusa, los diputados del FITU dijeron la votación "fue un error" y se equivocaron porque "no habían leído el proyecto" (2)

El FITU nació como FIT uniéndose los grupos para burlar las trampas de las elecciones primarias (PASO) establecidas por la burguesía para proscribir a los partidos de izquierda. Pero los dirigentes de los grupos elevaron la táctica a estrategia, y usaron esta ley antidemocrática de la burguesía, las PASO, para organizar una "interna", y dirimir su candidato a presidente entre Altamira y Del Caño. Actuaron como lo hacen los partidos burgueses. El Nvo Mas saludó la "innovación metodológica" y entusiasmado también pidió que se los incluyera en la "interna"

Votar leyes burguesas, usar las mecanismos legales burgueses para dirimir candidatos, apelar a la justicia burguesas para dirimir los colores y logos de las boletas como hizo el FIT frente a otros grupos de izquierda en las elecciones, es una grave capitulación a la democracia burguesa. Sustentada en un planteo estratégico: La "lucha contra la derecha".

La estrategia de la "lucha contra la derecha"

La política de todos estos grupos de apoyar "medidas progresivas" es la expresión de su estrategia "lucha contra la derecha". Estos grupos dicen que se viene el golpe de estado, que hay un avance de la derecha, una "ola conservadora", que avanza. El PTS, el PO, el Nvo MAS, etc vienen planteando que hay un "golpe de estado contra Lula" en Brasil, que hay un golpe de estado en Bolivia, golpe o invasión en Venezuela, etc. y coherentes con este análisis los dirigentes de los grupos plantean que deben movilizarse para defender la libertad de personajes burgueses como Lula, Milagros Salas, D'Elía, o Evo Morales, que están "amenazados por la derecha".

El PTS empieza a plantear que hay una "persecución política contra Cristina Kirchner". Pequeños grupos como el PSTU hacen campaña por la libertad de D'Elía y Milagros Salas. La descomposición del capitalismo en todo el mundo está provocando que dirigentes burgueses, millonarios, como Cristina Kirchner, Lula, o Maduro, se enfrenten a otros dirigentes capitalistas llevando esas batallas a la justicia para acusarse de "corruptos". Jamás debemos los marxistas tomar partido en esta pelea entre capitalistas, ni luchar por la libertad de corruptos dirigentes burgueses que se hicieron ricos robando a favor de las multinacionales capitalistas.

Los dirigentes de los grupos provenientes del trotskismo para justificar este alineamiento con Lula, el PJ, Cristina, o Evo, adoptan la campaña del kirchnerismo, y los grupos castrochavistas de la lucha "contra la derecha golpista". Como la realidad no confirma sus planteos porque los militares no tomaron el poder ni en Brasil, ni en Bolivia, y al contrario, en esos países siguen funcionando los parlamentos, los dirigentes de los grupos para justificar su política llaman "golpe de estado" a prácticamente cualquier cosa.

El impeachment a Dilma Roussef, lo llaman "golpe institucional". Cuando el pueblo boliviano echa a patadas a Evo Morales, lo llaman "golpe de estado". Al triunfo electoral de Bolsonaro lo llaman "golpe de estado". Agitan el "avance de la derecha" en EE.UU repitiendo las mismas mentiras que difunden el Partido Demócrata de EE.UU, la Revista Jacobim, los intelectuales de CLACSO, el catrochavismo, Podemos, Syryza, el "Frente por la Paz y la Democracia", que defienden al capitalismo con lenguaje "progresista" (3)

Los flyers del FITU llamando a la lucha con el golpe en Bolivia, en Venezuela, en Brasil. Los dirigentes de los grupos anuncian "golpes e invasiones" todo el tiempo para justificar su política de apoyo a Lula, Maduro, Evo Morales, Cristina Kirchner, Milagro Salas, D'Elía, etc

Al adoptar esta estrategia, los dirigentes de todos los grupos de la izquierda argentina rompen con el Marxismo. Se siguen definiendo como marxistas, trotskistas, y algunos de ellos seguidores de Nahuel Moreno, pero ya nada de eso es cierto. Están llevando adelante la "La teoría de los campos burgueses progresivos", al votar en el parlamento "leyes progresivas", y la ubicación con sectores burgueses "progresistas" contra un supuesto "golpe o invasion" que finalmente nunca se produce.

La política hacia el Coronavirus: Fase 1

La política de los dirigentes de los grupos que provienen del trotskismo, y toda la izquierda en general hacia el Coronavirus se reduce a dos palabras: Fase 1. No se diferencia mucho de la política del gobernador Gildo Insfran en Formosa. La política de los Fernández de Fase 1 fue una violenta represión e intento de Estado de Sitio que fracasó completamente, razón por la cual ahora resulta para el gobierno imposible de volver a ponerla en práctica.

Los dirigentes de los grupos de izquierda apoyaron la política de Fase 1, pero con tinte "progresista". La presentaron como "Fase 1 + Testeos", "Fase 1 + Gel", "Frase 1 + Barbijos", etc. e hicieron propia la consigna de la OMS (Organización Mundial de la Salud): "Quédate en casa!". Esa consigna fue decirle a las masas que permanezcan pasivas y promover la confianza en el estado capitalista, sus instituciones, las Fuerzas Armadas, las fuerzas represivas, toda la burocracia corrupta de presidentes, gobernadores, intendentes, alcaldes, diputados y senadores de los estados, municipios, y sus funcionarios. (4)

La consiga de "Quédate en casa" fracasó. La curva de contagios se disparó, la cantidad de muertos avanzó, y el hambre llevó a las masas a desconocer la "cuarentena dura" de los Fernández, sobrepasando las medidas de represión, y dejando de acatar al gobierno. Toda la estrategia de los "progres" y los dirigentes de los grupos de izquierda se derrumbó.

La popularidad del gobierno que había llegado al 80% se hundió, y sumergió al gobierno en una profunda crisis, con grietas e internas profundas. La "Fase 1", hizo evidente que el estado capitalista está diseñado para reprimir a las masas, no para curarlas. Está diseñado para sostener el dominio de la clase dominante, no sirve para solucionar los problemas del pueblo.

Solo los reformistas exigen que el estado capitalista "actúe en forma correcta", lo cual es como pedirle a un elefante que lea y escriba. Nunca va a suceder. Ahora le exigen al gobierno que estatice los laboratorios de vacunas. En la búsqueda de la táctica electoral salvadora, perdieron el análisis marxista de clase.

Los dirigentes de los grupos debieron llamar a no confiar en las medidas de los gobierno capitalistas, ni en el estado, ni en su corrupta burocracia. Debieron plantear que la solución a la pandemia es la organización de las masas en forma independiente del estado capitalista. Al revés de eso, llamaron a confiar en el estado capitalista y se ubicaron como "consejeros del gobierno".

Se ubican más como funcionarios que como dirigentes Marxistas, por esta razón acudieron a la reunión con el presidente Alberto Fernández cuando fueron convocados a la Casa Rosada, al comienzo de la pandemia (5) Su desesperación por la foto, y las cámaras en busca de votos, los pone a contramano de la lucha de las masas, y agrava aún más la crisis de los grupos.

A contramano de la realidad de la lucha de clases

En tanto las medidas de los gobiernos capitalistas están fracasando en todo el mundo, y se viene la "segunda o tercera ola" con más cepas, las masas desarrollan embrionariamente la movilización contra los gobiernos, los estados capitalistas, y sus medidas. Este proceso comienza a desarrollarse en todo el mundo, y dará lugar a nuevas tendencias revolucionarias.

Los dirigentes de los grupos están a contramano de todo este proceso. Se mantienen dentro del estado, y del régimen, votando "leyes progresivas", y apoyando "críticamente" la política del gobierno. Pero esta política les está provocando una crisis tras, otra, porque aleja a los grupos de los activistas, populares, sindicales, feministas, democráticos, etc. que evolucionan en forma opuesta.

Todo el desastre de la política que llevan adelante los dirigentes de los grupos los lleva a retroceder y perder toda influencia sindical, y política. Pasaron de tener importantes comisiones internas y cuerpos de delegados e influir en algunos gremios, a un profundo retroceso, pérdida de influencia, con lo cual el Plenario Sindical Combativo pasó de llenar el estadio de Atlanta, a ser hoy un sello vacío.

Los grupos de mujeres y la mayoría de las organizaciones feministas rechazan a los grupos de izquierda por machistas, defensores de abusadores, que defienden la legalización de la prostitución. Lo mismo sucede en la juventud, en los barrios y activistas democráticos que ven a los grupos como oportunistas que se acercan a buscar votos, pero no militan cotidianamente en el sector.

Un éxodo silencioso y permanente

El corolario del retroceso sindical, y político, es el retroceso electoral. El FIT debió incorporar al MST y convertirse en FIT-U para poder pasar las PASO, porque el retroceso electoral hacía peligrar que pudieran llegar a las elecciones. Su política de pequeños grupos cada vez más pegados al gobierno, los lleva a desdibujarse y comenzar un retroceso electoral indisimulable (6)

A su vez, el retroceso electoral es parte del retroceso orgánico. Todos los días se lee en redes sociales cartas de militantes que explican las razones porque se alejan de alguno de estos grupos. Los militantes que se alejan denuncian, abusos sexuales, métodos burocráticos, corrupción, apoyo a las cuarentenas del gobierno, etc. Es un éxodo silencioso y permanente.

Todos estos grupos ya son viejos. Algunos tiene entre 30 a 40 años, otros ya llevan 15 años, la mayoría de sus dirigentes son de la vieja guardia. Han sabido reunir años atrás algunas centenas de militantes. Pero a pesar que llevan años, cada día son menos. Cotidianamente se evidencia que la estructura de los mismos es cada vez más pequeña, el fracaso no es sólo político, teórico, es también metodológico: En todas estas décadas no han podido construir organizaciones de importancia, ni sostenerlas en el tiempo.

Los dirigentes de los grupos intentan disimular el retroceso apelando al aparato, las cooperativas, de desocupados, o fabricas recuperadas. Todo el electoralismo hace a estos grupos cada vez más dependientes del estado burgués, necesitan los votos para cobrar dinero del estado, necesitan las bancas, y las legalidades. Para sostener las legalidades se mantienen en el frente a cualquier costo, porque si el FIT se disolviera, sin el aporte del estado capitalista, los grupos no podrían sostenerse y desaparecerían.

Ninguno podría sostener los costosos aparatos, locales, cooperativas y Pymes, junto a la estructura de rentados que requiere el sostenimiento de un aparato desproporcionado en relación a la escasa influencia y estructura orgánica que poseen. El caso del PTS, Nuevo MAS, Izquierda Socialista, es idéntico al MST y el PO o grupos menores que se aferran desesperadamente a las elecciones burguesas, y el FITU para poder sostenerse.

Un ocaso teórico- político, programático y metodológico

Cuando estallan las polémicas entre los dirigentes de todos estos grupos, es una especie de comedia en la cual el tema fundamental es que hacer en las elecciones. El debate fundamental es si el FITU se transforma en un partido, y entonces comienzan los enredos: El MST manda una carta a todos con esa propuesta, luego el PTS como si descubriera la pólvora, también lo propone. Y cuando ya nadie lo propone, lo propone Izquierda Socialista.

Pero como son pequeños grupos y los dirigentes que los conducen tienen un aparato que proteger, el debate muere irremediablemente. Como todos son conscientes de que están inmerso en un nivel tremendo de oportunismo, se acusan mutuamente de lo mismo. Los grupos enemigos de Nahuel Moreno se acusan mutuamente de "morenistas". El PO acusa al PTS de "morenista". Luego la Tendencia del PO acusa de "morenista"...al PO!.

Los que se reivindican "morenistas", solo hablan de Moreno en la fecha de su muerte, porque si de verdad aplicaran la política de Moreno, no podrían explicar porque siguen en el FIT- U. El debate alcanza niveles de comedia de enredos, porque el problema de fondo es que cada día que pasa, los grupos son cada vez más parecidos uno con el otro.

El Partido Obrero estalló, y la Tendencia conformada por Altamira apareció como una "esperanza", para muchos camaradas de ese sector. Pero el PO- T volvió a entrar en crisis con renuncias públicas de algunos de sus principales dirigentes, porque Altamira propuso salir a pelear la legalidad y buscar planes sociales, crear un grupo de punteros, cooperativas y planes sociales. Nada nuevo, una fotocopia del viejo PO.

Pero el PO T y el PO son iguales al MST, que hace rato se apoya en una cooperativas de desocupados, y el PTS que también lanzó de cooperativas, sólo que esta vez de fábricas recuperadas. Los cuatro grupos son igualmente cooperativistas. Ni Altamira, ni el PTS, ni el MST, inventaron nada, solo copiaron el modelo autonomista de cooperativas y ONG's, impulsado por estados capitalistas en todo el mundo.

Para ocultar su ruptura con el marxismo, y la adopción del reformismo cooperativista, Altamira deliró con la teoría del nuevo "sujeto social piquetero", que llevó al PO a su cooptación por parte del estado, y posterior estallido. El PTS delira hablando de su "teoría de la gestión obrera" diciendo que habría que incorporar esa consigna al Programa de Transición de Trotsky. Repiten los planteos del autonomismo, disfrazando al cooperativismo de marxismo. El ocaso se acompaña de un derrumbe teórico y abandono del Marxismo.

Los grupos cada vez se parecen en todo. El MST fue pionero en el lanzamiento de "figuras públicas", colocando la estrategia electoral como centro. El mismo modelo de los dos PO, el PTS, el Nuevo MAS e Izquierda Socialista. Todos tienen su "figura" coucheada para ir a los canales de TV, en general Crónica y C5N que son los canales que pueden pagar. "Manuela", "Nicolas", "Ripoll", "Bregman" "Fierro", "Solano", "Del Pla" "Giordano" son modelos del mismo tipo de "figura" horneada de la misma manera.

El rasgo de todos estos grupos es el nacional trotskismo. Si bien todos son parte de alguna liguilla internacional, no hacen campañas internacionales. El impulso de las campañas internacionales, que hace al carácter bolche o leninista de la corriente, es para los dirigentes de todos estos grupos, algo que quedó en el olvido.

Las campañas internacionales son lo que distingue al internacionalismo proletario del nacional trotskismo. Las reuniones internacionales del FITU y los grupos de izquierda no son para hacer campañas internacionales, sino para "debatir" o "comentar" la realidad (7) Esta conversión y carácter nacional- trotskista de los grupos se expresa en la creación de una pequeña empresa de medios "Izquierda Diario", "Izquierda Web", "Izquierda Info", "Periodismo de Izquierda", etc.

Estos proyectos periodísticos son parte del abandono del internacionalismo, el abandono de la teoría marxista, y de la elaboración marxista, para convertirse en emprendimientos localizados en un país que se dedican a comentar la realidad. Cada vez es más difícil diferenciar a todos estos viejos grupos, que son cada vez más parecidos teórica, política y metodológicamente.

La crisis de la izquierda argentina es parte de la crisis mundial de la izquierda

La crisis de la izquierda argentina puede resultar novedosa para algún activista argentino. Pero es parte de la crisis mundial de la izquierda. La crisis del FITU reúne rasgos comunes con la crisis de Syriza, de Podemos, del Partido de la Izquierda de Alemania, del NPA de Francia, de la DSA de EE.UU, del PSOL de Brasil. En todo el mundo se da este proceso de integración de los grupos de izquierda al "Frente por la Paz Social y la Democracia", el bloque capitalista que se muestra como "progresista".

Con las particularidades propias de Argentina con la existencia del PJ y el Kirchnerismo, se repite lo mismo que en los demás países del mundo. Pero precisamente este proceso de socialdemocratización es el que demuestra hacia dónde van los dirigentes de estos grupos. El acuerdo del candidato a presidente del FIT- U con el PJ, hecho publico en el Parlamento, es una muestra de ese curso. Ya nada podemos esperar de ellos. Necesitamos construir una clara alternativa a la decadencia y giro a la derecha de todos estos grupos cuya grave crisis se profundiza día a día.

Con ese objetivo hemos lanzado La Marx como una herramienta de Reagrupamiento, nacional e internacional, que haga frente al oportunismo y la capitulación éstos grupos de izquierda. Necesitamos recuperar la tradición revolucionaria del PST de EE.UU y Argentina. La Marx es un reagrupamiento para ese objetivo, una herramienta para construir un proyecto revolucionario, y combatir el oportunismo, para superar la crisis sin retorno de los viejos grupos de izquierda argentina.  


Notas


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