Otra traición de las burocracias sindicales a los docentes

Los docentes en estos últimos tiempos han sido expuestos a otra traición más por parte de sus direcciones sindicales, aceptando un acuerdo paupérrimo de salarios sin retrucarle absolutamente nada a la propuesta del gobierno. El frente gremial acepto el aumento del 15% que se realizará en dos tramos para el segundo semestre del año. 

En septiembre, con retroactivo de octubre, será de 6,5% y el salario inicial del maestro de grado se elevará a $33.003, mientras que en diciembre será del 8,5%, por lo que el inicial trepará al $36.003. El acuerdo incluye además un incremento, en los tramos y los montos, del 30% en las asignaciones familiares. 

Una verdadera estafa al bolsillo de los trabajadores negociada entre el gobierno y los gremios afines. En forma concreta no veremos el aumento reflejado en nuestros sueldos en noviembre porque lo pautado es escalonado y a medida que se mueva el dólar y la suba de los precios de la canasta básica, el peso inmediatamente pierde capacidad de compra. 

En base a sueldos estatales bajísimos un aumento del 6'5 % es una burla en la cara de los cientos de trabajadores que nos hemos puesto la educación al hombro. El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) aceptó "por mayoría" burocrática sin consulta a las bases la propuesta salarial.

Desde que empezó la cuarentena los docentes hemos sido expuestos a niveles de trabajo extenuantes. Todo el sistema educativo cayó sobre los trabajadores docentes de todos los niveles. Inicial, primario, secundario; terciario y universitario. 

Además del sector Fines II que es un sector de trabajadores super-explotado, sin contrato, sin estabilidad laboral, sin ruralidad, sin locaciones adaptadas para dar clases, donde se cobra irregular y tardíamente y sin ningún tipo de cobertura sindical que los proteja ya que sus autoridades muchas veces son punteros políticos que ofician de reguladores del trabajo docente.

Los docentes bajo la cuarentena quedamos expuestos a extenuantes jornadas de trabajo, siendo la modalidad virtual el medio que se utilizó para llevar adelante las clases. Los docentes fueron monitoreados por sus directivos exigiendo trabajo y actividades constantes. Se armaron grupos de wspp donde el trabajador quedó expuesto a consultas constantes por parte de estudiantes y padres que no entendían las consignas. Los horarios no se respetaron y se corrieron todos los límites. Los docentes fuimos los asistentes sociales de los núcleos familiares de trabajadores que perdieron fuentes laborales por la salvaje cuarentena aplicada por el gobierno. 

En un contexto donde miles de trabajadorxs resistieron despidos, maltrato, violencia al interior de sus familias o simplemente vivían horas de angustia por haber contraído el virus o la pérdida de algún familiar. Los que pusimos el hombro fuimos los docentes. 

Si la primera línea en salud fueron los médicos, enfermeros y maestranza en clínicas y hospitales, a nivel social la primera línea fue el docente que tuvo que ser el sostén del caos social que provocó la cuarentena. Padres sin trabajo, despedidos, abuelos fallecidos, abusos intra-familiares, violencia doméstica, etc. Etc. El sueldo del docente, aunque en una estabilidad relativa fue perdiendo poder frente a la suba de precios que provocaba la inflación. 

El sueldo depositado en los cajeros se iba devaluando cada vez más. Pero ante tanta miseria y desocupación de la realidad misma, con ayuda de los medios de comunicación y la complicidad de los sindicatos que se callaron sumisamente, hicieron pasar como privilegiada la condición del docente que tenía al menos "trabajo" y encima podía hacerlo desde su casa. 

Nadie salió a explicar que el trabajo lo hicimos con servicio internet pagado por nosotros, con nuestras computadoras y celulares viejos que no soportaban las video llamadas y que lejos estábamos de poder comprar una nueva frente a la suba del dólar. 

Las memorias de los dispositivos se fueron colapsando con fotos de trabajos prácticos, videos y collage de imágenes. Con los estudiantes pasó algo similar, teniendo una educación para aquellos que pudieron mantener la conectividad y los que no. Ya que muchos, o no la tenían desde antes, o la perdieron frente a la pérdida de ingresos. 

Muchos estudiantes tuvieron que ir a un lugar público como las plazas para poder enviar las tareas. Los docentes del nivel primario estuvieron cuasi obligados por sus directivos (y los directivos obligados por los inspectores) a llenar de contenidos y mantener ocupados a los niñes con tareas interminables, mientras sus padres pasaban extensas horas al lado de ellos ayudándolos. (Los que pudieron, ya que muchos tuvieron que enfrentar la situación consiguiendo otras formas de obtención de recursos) 

En el nivel primario el maestro de grado que siempre tuvo que hacer doble cargo para poder hacer un sueldo aceptable, con la modalidad virtual tuvieron que trabajar el triple, poniendo sus recursos de internet, celulares y/o computadora (si la tenía) o datos de su celular que los puso con su sueldo. 

El gobierno como empleador se abusó de esta circunstancia mientras metía más y más miedo en la población para que aceptemos cualquier condición laboral. El frente gremial, parte de la coalición de gobierno, gerenció la super- explotación de trabajadores de la educación. Nadie llamo a movilizar o a exponer la situación a la que estábamos y seguimos estando los docentes. 

La situación en el sector privado fue igual o peor. Porque los colegios privados fueron perdiendo matricula al irse sus estudiantes por la falta de empleos de sus padres. O dejaron de pagarla directamente, lo que provocó que los empleadores dueños de las escuelas les paguen solo una parte a sus docentes. En algunos casos los que tienen subsidios, les pago el sueldo del estado y dejo de pagar lo que aportaba el dueño. A muchos no les están pagando los aportes jubilatorios. Estos porcentajes variaron entre una merma de 50 % en algunos casos, 60 y 80 % en otros del sueldo habitual.

La peor situación fue la de los docentes suplentes que acabaron sus horas y que no pudieron tomar más porque no hubo actos públicos. Estos actos públicos dejaron de manifiesto el mal manejo y organización para la toma de cargos. 

Implementaron el PUEDAS (Programa de Incorporación Especial de Docentes y Auxiliares Suplentes) para que 16 mil docentes que no pudieron tomar horas debido a la suspensión de los actos públicos puedan hacerlo peo el plan fue un fracaso. A esto hay que agregarle el plan para que intentan llevar adelante para que estudiantes y docentes recibidos vayan a dar clases a las casas de los estudiantes trabajando en condiciones de precariedad y expuestos en las calles.

Muchos docentes quedaron semi-desempleados. Otros con un sueldo por debajo de lo suficiente para subsistir. Tuvieron que apelar a miles de estrategias en medio de cuarentena para poder vivir el día a día. Cuando se abrieron los actos públicos virtuales fueron una gran incógnita de desprolijidad y misterio. La situación no mejoro. Son cientos los docentes que no pueden tomar horas. No se abren cargos, no surgen licencias, porque una licencia corta la jubilación. Entonces en cuarentena es mejor trabajar enfermo. 

De esta manera vimos como moría una profesora universitaria frente a su clase en zoom. De esta manera no surgen cargos para hacer suplencias. A todo esto, las escuelas que ya tenían problemas de infraestructura lo siguen teniendo y lo van a tener. En algunos distritos el gobierno provincial está planificando el regreso a esas mismas aulas, con problemas en los techos y sin estufas. Sin gas y con problemas sanitarios que no garantizan ni siquiera los problemas de dengue menos podrán garantizar prevenir el Covid 19-

Desde el NUEVO PST y La Marx proponemos denunciar esta estafa a los trabajadores de la educación, el rol entreguista del gobierno a los intereses y exigencias del FMI que vino a monitorear el achique y ajuste fiscal. Y también denunciar el rol cómplice de todos los sectores sindicales que utilizando la excusa de la "cuarentena"aprovecharon para no movilizar y entregar los salarios docentes. Además de que no llaman a las bases a discutir la situación de pauperización de los trabajadores docentes.

Proponemos la autoorganización para discutir esta entrega de la burocracia sindical haciendo reuniones con los compañerxs por escuela y por distrito. Sacar acciones, que aunque mínimas expresen la real voz del trabajador de la educación. Tenemos que organizar la rebelión de las bases con todes aquellos que quieran enfrentar el ajuste salvaje hacia los trabajadorxs. 

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