LA PRIMAVERA DEMOCRÁTICA DE GUATEMALA DE OCTUBRE DE 1944

#ProhibidoOlvidar

Por Carmen Reina, La Marx Guatemala.

El 20 de octubre de 1944, el pueblo guatemalteco impulsó una revolución democrática y popular, dirigida por militares, estudiantes y las y los trabajadores que derrumbaron al Gobierno de facto del general Federico Ponce Vaides; quien fue sucesor del dictador General Jorge Ubico, el cual se impuso en el poder por 13 años.

Durante décadas Guatemala sufría de sucesivas dictaduras militares posteriores a las reformas liberales que iniciaron en 1871 , con el triunfo militar y gobierno del General Justo Rufino Barrios. Así inició un proceso de acumulación de capital a favor de la oligarquía criolla y europea, en su mayoría alemanes: el cultivo del café y vínculo del país a la agroexportación capitalista. Para esto, despojaron a los pueblos de indios de las tierras comunales y generaron despiadadas formas de explotación de trabajo de la población indígena, que fue forzada al trabajo gratuito en las haciendas cafetaleras y en la construcción de caminos para las fincas de la burguesía agraria (Reglamento de Jornaleros, Ley de Vagancia y Ley de Vialidad). Las formas cruentas de explotación de las masas se recrudecieron con las posteriores dictaduras militares y con Jorge Ubico llegaron a ser criminales, lo que provocó pobreza extrema y las más tortuosas formas represivas sobre la población.

Guatemala era una "Banana Republic", con economía capitalista dominada por empresas norteamericanas de producción de esa fruta, que explotaban a la fuerza de trabajo indígena y campesina a través de la United Fruit Company - UFCO-, que además era la dueña de la mitad de la tierra cultivable; y través de la International Railways of Central América (IRCA) controlaba el ferrocarril entre ba los océanos Pacífico y Atlántico. Tenían el control de la generación de electricidad, teléfonos y telégrafos; n con grandes privilegios, sin pagar impuestos y acceso indígenas como mano de obra barata o gratuita.

Esta situación se hizo insoportable y produjo un proceso de levantamiento de masas que culminó con la caída de Ubico en junio de 1944 y luego, con el militar que le sucedió al cargo en octubre de 1944. A partir del triunfo revolucionario se inició la transformación democrática del Estado de Guatemala. Se reformó la Constitución y durante los sucesivos gobiernos electos de Juan José Arévalo Bermejo y del General Jacobo Arbenz Guzmán se promovieron profundas reformas políticas y el inicio de transformaciones estructurales modernizantes y que conflictuaron al Imperialismo norteamericano. Los cambios promovidos podrían hoy como una verdadera revolución en el régimen político del país, en el cual se impulsaron libertades democráticas: Autonomía Municipal, Autonomía a la Universidad Pública, Código de Trabajo, Libertad Sindical, Libertad de Expresión y Organización, incluyendo la vigencia del Partido Comunista, Educación Pública, Seguridad Social (Instituto Guatemalteco de Seguridad Social -IGSS-), dignificación magisterial, guarderías infantiles, entre otras reformas necesarias para impulsar las conquistas populares para actualizar un Estado Moderno a la realidad del Capitalismo mundial.

Lo que provocó la ira del Imperialismo y la oligarquía terrateniente fue el Decreto 900, la Ley de Reforma Agraria impulsada por el segundo gobierno de la Revolución de Jacobo Arbenz Guzmán, el cual promovió la Reforma Agraria frente a la pobreza y alta concentración de la tierra en pocas manos, producto de la Colonia y de dictaduras liberales capitalistas. Así se expropiaron las tierras ociosas de la UFCO y desplomó el monopolio de la IRCA con la construcción de la Carretera al Atlántico. El programa impulsó medidas nacionalistas buscaba la modernización capitalista de un país atrasado y dependiente para elevar las condiciones de la mayoría de la población, fundamentalmente en el campo. Así, el campesinado obtuvo las tierras que una vez les fuesen quitadas por los liberales.

Estas políticas hicieron que Arbenz se ganara la fama de comunista. Frente a esto, la oligarquía agraria y una parte del Ejército conformaron el anticomunista Movimiento de Liberación Nacional. A esto se sumó la intervención Imperialista de los USA, que generó una guerra psicológica hacia la población, mientras la CIA armó un ejército de mercenarios, con guatemaltecos disidentes de Arbenz, que en junio de 1954 ingresó por Honduras y derrocó al Gobierno Revolucionario, dando fin a las políticas sociales impulsadas.

Posteriormente Guatemala retornó a las dictaduras militares y a la concentración de riqueza y tierra en manos de capitalistas. Esto derivó en una de las guerras internas más crueles del Continente y el Genocidio mayor en América Latina.

Sin embargo, la denominada "Década Democrática" plantea que la revolución es posible y que es el único camino para la justicia social. ¡Ese es nuestro desafío!

¡Guatemala florecerá nuevamente!