El gobierno de Arce y el MAS preparan un brutal plan capitalista contra el pueblo de Bolivia



Por la Coordinación Internacional de La Marx- 22/10/20 

Fin del "relato" del "golpe de estado"

La coalición capitalista que encabeza Luis Arce y el MAS ganó las elecciones en Bolivia, sin Evo Morales como candidato. Tal como lo había reclamado buena parte de la militancia del MAS por el rechazo que genera Morales en el pueblo Boliviano. El MAS llevó a Luis Arce que alcanzó la presidencia con 1 millón 800 mil votos contra 1 millón 200 mil de Carlos Mesa, la otra coalición capitalista que compitió en las elecciones. Apenas se conocieron los primeros resultados, Luis Arce declaró en conferencia de prensa que gobernará "para todos los bolivianos".

"Vamos a gobernar para todos los bolivianos, vamos a construir un gobierno de unidad nacional", (La Prensa 19/10) Y señalo que reconducirán"el proceso de cambio sin odios". Es decir, para quienes tengan ilusiones de un "gobierno revolucionario, o socialista" que enfrente a las multinacionales y la clase dominante boliviana, Arce fue muy claro: gobernara para "todos" y "sin odios", un gobierno de "unidad nacional" con la burguesía boliviana asociada a las transnacionales, los empresarios, banqueros y la oligarquía de la Media Luna que controla la riqueza gasífera.

El imperialismo busca estabilizar el país más pobre del Cono Sur

Bolivia tiene los más altos índices de pobreza y miseria extrema de la región junto con El Salvador y Brasil. A pesar de que en los 14 años de gobierno de Evo Morales y el MAS entre los años 2005- 2019, la tasa de pobreza extrema (es decir de la población que vive con menos de 1 dólar por día) pasó del 38% al 15% y la pobreza se ubicó en 33 %; Bolivia sigue encabezando junto a Colombia las listas de pobreza extrema en América Latina, misma que tiende a aumentar al 16.8% para este año. La pobreza y la desigualdad bajo un gobierno como el de Evo considerado "exitoso" por ostentar un crecimiento del 5.4% en el Producto Interno Bruto en 2014 perdió fuerza cuando este quedó en 2.2% el año 2019). Esto acompañado de una fuerte inversión extranjera del 121 % (de las más altas de América Latina), mientras se pagaba puntualmente la deuda externa al Fondo Monetario Internacional. 

Los marxistas sabemos perfectamente que cuando la tasa de inversión es tan alta, es el producto de un aumento de la explotación de la clase trabajadora, basado en la represión de los trabajadores y el pueblo. Esa política de pagar puntualmente la deuda externa al FMI y los organismos internacionales de crédito, de favorecer las inversiones extranjeras que permitió a las transnacionales apoderarse de buena parte de las riquezas de Bolivia, fue lo que mereció los elogios de Wall Street. Durante los 14 años de gobierno de Evo Morales los banqueros, los empresarios, las multinacionales, se enriquecieron obscenamente a costa de los campesinos y obreros, agravando las desigualdades de la Bolivia capitalista.

El gobierno de Evo nunca fue de izquierda o socialista como pretendieron presentarlo desde el castrochavismo o desde sectores del imperialismo. Al contrario, durante todo el periodo de su mandato los más pobres y oprimidos de Bolivia, el pueblo, los trabajadores, los estudiantes, tuvieron que realizar importantes luchas, huelgas obreras y populares en permanente defensa de sus intereses, de los salarios, los puestos de trabajo, por los derechos de los campesinos, y contra las privatizaciones.

Evo intentó perpetuarse en el poder, primero mediante un referéndum para lograr ser reelecto por 3era vez intentando reformar la constitución para buscar su reelección, cuestión que fue rechazada por el pueblo boliviano cuando en el referéndum del 2016 gano el "No". Cinco meses después Evo cerró la empresa estatal Empresa Pública Nacional Textil (Enatex) y despidió a 850 obreros lo que motivo el llamado a la huelga general de la Central Obrera Boliviana (COB). La respuesta de Evo fue intentar cercenar el derecho de huelga con presentaciones ante la justicia, un atropello de Evo a las libertades democráticas que llevo a que la COB convocara una imponente y multitudinaria movilización en el año 2017, en defensa del derecho de huelga y los derechos de los trabajadores.

Evo Morales volvió a atentar contra las libertades democráticas cuando a pesar de ser rechazado su intento de reelección, lo impuso mediante un artilugio legal que permitió que el Tribunal Supremo lo habilitara a ser candidato por tercera vez. Así Evo violaba los resultados del referéndum que el mismo convoco, y volvía a amenazar las libertades democráticas porque violaba la Constitución que el mismo impulso y declaraba a Bolivia como estado plurinacional. A partir de allí comenzaron las huelgas y manifestaciones en contra de la candidatura de Evo a la reelección, reclamando que se respete el resultado del referéndum de 2016 y pidiendo la renuncia de los vocales del Tribunal Supremo.

Estas luchas que se desarrollaron durante todo el 2018 eran llamadas por Evo como una "amenaza del golpe de la derecha". Y por supuesto que sectores de la oposición capitalista a Evo estaban en las movilizaciones, pero lo que provocaba la creciente ruptura de las masas con Evo era el deterioro de las condiciones de vida de millones, la injusta desigualdad, y el creciente sesgo antidemocrático, y de ataque a las libertades democráticas de su gobierno.

Una insurrección de masas termino con Evo

La juventud del MAS realizo este año un plenario ampliado de 20 provincias donde aprobó que Evo Morales no podía volver al poder, y se lo recordó a los candidatos Arce y Choquehuanca en octubre del 2020:"La juventud de las 20 provincias claramente...hemos propuesto que el hermano presidente Evo Morales no tenía que volver porque él ya ha trabajado" (radiofides 21/10). Por otro lado Arce, ya electo presidente, dijo a los medios sobre Evo Morales: "Si quiere ayudarnos, será muy bienvenido, pero no significa que estará en el Gobierno. Será mi gobierno". La juventud del MAS, así como los principales dirigentes del MAS se despegan de Evo, y ya no quieren sabe nada con él, porque es una figura completamente desprestigiada en el pueblo boliviano.

Evo es hoy impresentable por el carácter irresponsable y lumpen no solo por haber intentado violar las libertades democráticas, sino por el burdo y escandaloso fraude que intento montar para ganar la presidencia por 3era vez. En medio de las crecientes sospechas del carácter corrupto e inescrupuloso de su gobierno, la ira popular estallo cuando el recuento de votos de las elecciones presidenciales del 2019 arrojaban la posibilidad de una segunda vuelta entre él y su entonces rival, Carlos Mesa. Pero entonces, el escrutinio fue interrumpido abruptamente con un extraño corte de luz en medio del recuento de votos, y a las 24 horas, cuando se reanudó, los resultados daban como ganador en primera vuelta a Evo.

El intento de fraude por parte del Evo para reelegirse por tercera vez provoco una verdadera insurrección nacional del pueblo con movilizaciones, bloqueos de carreteras, que durante más de 21 días dejaron a Bolivia prácticamente sin gobierno. Las movilizaciones multitudinarias, con autoorganizacion y asambleas gigantescas como en El Alto, liquidaron a Evo y su intento bonapartista. La burguesía y el imperialismo aterrorizados observaban como se había producido un vacío de poder y una crisis revolucionaria en la Bolivia capitalista por la actitud irresponsable de un ya para entonces impresentable Evo Morales.

Las movilizaciones, además de multitudinarias, paralizaron por completo al país. Evo resistió todo lo que pudo en el poder, pero a medida que pasaban las horas se agravaban los saqueos, y el repudio popular crecía. Las organizaciones sociales y la COB, que había sido sostén de Evo hasta entonces, le pidieron que renunciara para "pacificar" el país. Necesitaban calmar a las masas, y que se terminara la insurrección que estaba provocan estragos en el régimen democrático burgués del país. Lo mismo le pidió a Evo la cúpula de las Fuerzas Armadas, que temía lanzar una represión en gran escala para frenar al pueblo y terminara encendiendo una mecha que profundizara la revolución.

La revolución de las masas bolivianas liquido el proyecto reeleccionista de Evo, pero la crisis avanzaba paralelamente a la movilización. A la vez que caía Evo renunciando a la presidencia, también cayó el vicepresidente García Linera. Debían sucederle los presidentes del senado y diputados, pero ellos también renunciaron. Esto dejo a Bolivia en un estado de acefalía y desgobierno, la crisis revolucionaria y el vacío de poder se agravaban hora a hora, lo que obligo a los partidos capitalistas a acordar una salida que permitiera cerrar la crisis.

El "relato" del "golpe de estado" para ocultar el acuerdo MAS- Jeanine Añez


Lejos del "relato" de los que hablan de que en Bolivia hubo un "golpe de estado", la realidad es que la crisis revolucionaria y el vacío de poder que vivía el país no se resolvió por la vía de las Fuerzas Armadas. Al contrario, estas se mostraron prescindentes, el vacío de poder se resolvió mediante un acuerdo en el Parlamento entre el MAS y la oposición capitalista. Para que el Parlamento de Bolivia pudiera sesionar con un quórum legal dependía de la presencia de los legisladores del MAS que posee mayoría en ambas cámaras.

Así fue como el MAS pacto con los demás partidos capitalistas la asunción de Jeanine Añez al poder como gobierno de transición, que convocara nuevamente a elecciones y cerrara la crisis revolucionaria y el vacío de poder. El día 20 de noviembre de 2019, los diputados del MAS presentaron un proyecto de ley excepcional para las elecciones ante la cámara de Senadores, lo que permitió la asunción de Jeanine Añez. Así decía el documento de los senadores del MAS: "La investidura de la actual Presidenta del Estado, Jeanine Añez, surge de la sucesión constitucional, determinando como objetivo principal de su mandato, la convocatoria a elecciones generales del país, configurando inequívocamente su razón de legitimidad en el cumplimiento de este cometido, inexcusable por su naturaleza transitoria"​ (documento presentado por los diputados del MAS aprobado en el Senado) [1].

Los hechos muestran que es totalmente falso el "relato" de que la asunción del gobierno de Añez se produjo mediante un "golpe de estado". La asunción de Añez fue exactamente lo opuesto: Un acuerdo entre los partidos capitalistas en el Parlamento, impulsado por el propio partido de Evo Morales, el MAS, para cerrar la crisis revolucionaria, y salvar al régimen democrático burgués de la Bolivia capitalista. Sin embargo sectores del Partido Demócrata, el castrochavismo, todos los grupos stalinstas y troskorevisionistas del mundo, y hasta el Papa difundieron el "relato" de que en Bolivia había un golpe de estado.

Añez que era vicepresidente segunda del Senado jamás podría haber llegado al poder sin el apoyo del MAS que es el partido más grande y con más diputados del país. El "relato" de que Añez lego al poder impuesta por los militares es desmentida por la propia declaración del MAS del 20 de noviembre del 2019 que afirma lo siguiente: "La bancada del Movimiento al Socialismo (MAS) presentó un proyecto de ley excepcional y transitoria para las elecciones nacionales y subnacionales, en el que reconoce que la presidencia Jeanine Áñez surge de la sucesión constitucional; asimismo, señalan que el Presidente y Vicepresidente presentaron su renuncia definitiva y que actualmente cumplen un asilo político en México "habiendo hecho abandono de sus funciones y provocando la vacancia de las misma" (eldia.com.bo 20/11/19)

¿Para qué el sectores del imperialismo, del stalinismo, el castrochavismo mienten sobre la asunción de Añez? Para ocultar el pacto del MAS con Unidad Democrática y Jeanine Añez. Este acuerdo fue impuesto por el MAS no por las Fuerzas Armadas. Así buscan preservar al castrochavismo de otro golpe brutal por el descredito que para miles de activistas del mundo es enterarse del pacto del MAS con Añez. El "relato" busca amortiguar el tremendo golpe que está sufriendo el Castrochavismo la corriente política que garantizo el capitalismo durante más de dos décadas en la región.

Hoy esa corriente se hunde. La crisis del castrismo, el final de Lula, la crisis del chavismo, el final de Correa, el final del kirchnerismo, es parte de los estertores finales de una corriente que agoniza. La caída de Evo fue un capitulo más de esa agonía.

Una salida a medida del imperialismo

Tras el resultado electoral el imperialismo, los partidos capitalistas respiran con cierto alivio. Pudieron llegar a buen puerto, cerrar la crisis revolucionaria, y llegar a un gobierno del MAS con un candidato de centro menos lumpen e irresponsable que Evo. El anuncio de Arce de "Vamos a gobernar para todos los bolivianos, vamos a construir un gobierno de unidad nacional", es música para los oídos del imperialismo que necesita aplicar brutales planes capitalistas en todos los países.

A revés del disparate que plantean los sectores del castrochavismo y la izquierda de que con este resultado electoral "Volvió Evo" y "se le dio un golpe a la derecha y el golpismo" la burguesía, el imperialismo, los banqueros están contentísimos con el triunfo de Arce. Sus primeras declaraciones llamando aun gobierno de "unidad nacional" llevaron a que el Vaticano se apresurara a felicitar a Arce luego de su triunfo. No habrá ninguna "revolución" con el gobierno del MAS sino un acuerdo de la burguesía boliviana.

La región conocida popularmente como la Media Luna, ocupada por la burguesía que controla los recursos gasíferos supone casi la mitad del PIB de la Bolivia capitalista. Cualquier gobierno capitalista medianamente coherente sabe que no puede gobernar a Bolivia sin un acuerdo con la burguesía de la Media Luna. El nuevo gobierno capitalista del MAS hace un llamado a la "Unidad Nacional" señalando muy claramente cuál es su estrategia y su horizonte: Gobernar para defender el capitalismo boliviano. Y frente estas declaraciones de Arce y el MAS los marxistas debemos hablar claro, advertirle a los trabajadores y al pueblo que es lo que se viene, y decirles la verdad: Este no es nuestro gobierno, el gobierno del MAS es un gobierno de la burguesía boliviana asociada a las transnacionales, los empresarios, los banqueros y la burguesía que controla los recursos gasíferos en el Departamento de Tarija y los departamentos del Oriente boliviano, que incluye a Beni, Pando y Santa Cruz.

Una vergonzosa capitulación de la izquierda y el trotskorevisionismo

Nico del Caño, ex candidato "obrero" (¿?) del FIT-U en Argentina y dirigente del PTS
Nico del Caño, ex candidato "obrero" (¿?) del FIT-U en Argentina y dirigente del PTS

Uno de los tantos ejemplos de como todos los grupos stalinistas, castrochavistas y troskorevisionistas repiten el mismo "relato" del "golpe" y "derrota de la derecha"

No le será fácil al gobierno de Arce imponer un brutal plan capitalista contra los trabajadores y el pueblo de Bolivia. Este triunfo del MAS es una maniobra de los partidos capitalistas que rápidamente saludaron el triunfo el Arce y el llamado a la Unidad Nacional". Pero los trabajadores y el pueblo de Bolivia no están derrotados, ni mucho menos, vienen de echar a patadas al irresponsable de Evo, lo mismo pueden hacer con Arce. Todas las mentiras sobre el supuesto "golpe de estado" no solo es un disparate falso y alejado de la realidad, sino que prepara el apoyo al gobierno capitalista de Arce.

Todos estos dirigentes capitalistas, decadentes y corruptos, encabezados por el Vaticano, repiten al unísono: "Volvió Evo"! y "se le dio un golpe a la derecha y el golpismo"! No nos debe sorprender en nada esta política en estos dirigentes y políticos patronales. Pero ¿Y la izquierda? Los grupos stalinistas sumidos en una crisis total también se desgañitan gritando "Volvió Evo"! y "se le dio un golpe a la derecha y el golpismo!". Mienten con toda su fuerza. Todos ellos vienen apoyando gobiernos patronales y capitalistas sin ruborizarse, mintiendo y traicionando al pueblo. Apoyan a Maduro, al Partido Justicialista de Argentina, a Lula de Brasil, a Evo, no tienen problemas incluso en integrar listas de estos gobiernos y colocar funcionarios en él. Ya llevan casi un siglo traicionando a la clase trabajadora y las revoluciones, tienen bien aprendido su oficio de salvadores del régimen burgués, y cumplen su tarea a la perfección.

Quienes vienen estrenado ropaje de capituladores a los gobiernos capitalistas y sus "empleados" stalinistas son los troskorevisionistas. Estan a los gritos declarando que el triunfo de Arce es "un golpe a la derecha y el golpismo"! la LIT- CI, la CMI, la IMT, la ISA, el mandelismo, los grupos del PSOL de Brasil, los grupos del FITU de Argentina, los grupos que están afuera del FITU, todos estos grupos alaban el resultado electoral en Bolivia y se ponen de rodillas ante el gobierno capitalista de Arce. Todos estos grupos troskorevisionistas están en una crisis muy grave, completamente adaptados a la democracia burguesa. Desesperados por un voto en las elecciones democráticas burguesas, por el desarrollo de sus Pymes, ya sea las Universidades que impulsan la LIT CI o la CMI, o los diarios y cooperativas que impulsan los grupos del FITU, o del PSOL brasileño.

Estos viejos decrépitos y fracasados de Peter Taffe, Alan Woods, Pedro Fuentes, Martin Hernández, Miguel Sorans o Jorge Altamira no cesan de devariar estupideces, en su absoluto retroceso e involución teórico política, y analfabetismo que a esta altura de sus vidas, ya no tiene solución. El problema es que todavía engañan a un sector de los jóvenes y los activistas haciéndole creer que las estupideces que ellos hablan, es trotskismo. En nombre del trotskismo y Trotsky despiertan expectativas en un gobierno burgués capitalista, y lo embellecen diciendo que su triunfo y llegada al poder es un "golpe a la derecha".

Hacer incluso análisis en términos de "derecha" e "izquierda" como lo hacen los analistas de los periódicos burgueses, abandonando el análisis marxista de clase, demuestra que estos dirigentes lo único que saben hacer es poner de manifiesto que están seniles, cada vez que abren la boca dejan en evidencia su patético retroceso irreversible, y su ruptura con el trotskismo y el marxismo. Los grupos que ellos dirigen se dividen, disgregan, se convierten en Pymes, en cooperativas, en aparatitos electorales, y ni para eso sirven. Estos grupos reptan en la lucha de clases en un proceso de degradación que los convierte en sirvientes del régimen capitalista.

La política de los marxistas frente al gobierno de Arce es una sola: Declararle inmediatamente la guerra, incluso antes de asumir. No hay "Golpe", ni "derecha", ni peligro más grande para los trabajadores y el pueblo de Bolivia que el gobierno de Arce y el MAS, que se prepara para asumir. Y no hay tarea más importante que apoyar todas las luchas que el pueblo boliviano lleve adelante contra el gobierno del MAS y Arce, hasta derrotar todos y cada uno de sus planes. Ese, y no otro, es nuestro compromiso.


Notas

( 1 ) El MAS reconoce la sucesión por renuncia y abandono de funciones de Evo y Álvaro García Linera

https://www.noticiaselectorales.com/bolivia-el-mas-reconoce-la-sucesion-por-renuncia-y-abandono-de-funciones-de-evo-y-alvaro/




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