El escandaloso pago de la Deuda Externa

Por Jorge Arredondo 

jorgeluisarredondo@revolucion.com.es

A finales de agosto el gobierno de Alberto Fernández y con la aprobación de todo el congreso acordó el pago de cientos de millones de dólares a los denominados bonistas privados. En realidad son fondos financieros que se encargan de administrar deudas de países que se encuentran asfixiados y renegociarla sacando provecho de la situación. El acuerdo de pago se ha hecho en el medio de la mayor crisis mundial económica y social. El acuerdo es escandaloso desde todo punto de vista porque la situación del país económicamente es de bancarrota. 

El compromiso de pago es embargar el destino de millones de trabajadores, esto significa que varias generaciones seguirán pagando una deuda la cuál su origen es más que ilegítimo porque fue contraída para que hagan negocios sectores que especulan con los países más empobrecidos. 

Las cuarentenas fueron un ataque sistemático contra los trabajadores como lo venimos sosteniendo desde su inicio, donde millones de empleados y desempleados caímos por debajo de los niveles de pobreza y que no ha tenido otro fin que detener cualquier intento de resistencia de los trabajadores, en donde cientos perdieron su empleo, cobraron la mitad gracias a los arreglos de los dirigentes traidores o en muchos casos no pudieron salir a ganarse el día. En ese contexto el acuerdo ha sido festejado por todos los economistas y periodistas que defienden los intereses del capitalismo siendo que en realidad ha sido una verdadera estafa a los intereses de los trabajadores y del pueblo. 

A la ya malograda economía argentina, que se encargó de entregar más y más el gobierno de Mauricio Macri con la ayuda del PJ y el Kirchnerismo se agregó la decisión firmar el acuerdo de entregar los destinos de varias generaciones a los brazos de los conglomerados capitalistas del mundo. 

Esto que lo han presentado como un triunfo significa un ajuste muy cruel a los trabajadores y el pueblo, que será aplicado con más y más represión, con más desocupación y con más pobreza. El anuncio tan esperado generó una catarata de elogios por parte de funcionarios y dirigentes oficialistas, pero también de referentes de la oposición política. 

Incluso de los principales responsables del sobre-endeudamiento en cuestión, como es el caso de los ministros de Economía Alfonso Prat Gay, Luis Caputo y Hernán Lacunza, el ex vicepresidente del Banco Central y del Banco de la Nación Lucas Llach o el senador Esteban Bullrich, por nombrar sólo algunos. Lo propio hizo Kristalina Georgieva, directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI) Principal interesado en que seamos un país atados de pies y manos a sus intereses. 

No sólo el Gobierno se vanagloria del acuerdo alcanzado con los bonistas, también lo celebran el FMI, buena parte de la oposición y el establishment financiero. Argentina lleva dos años en recesión con una contracción del PIB de 2,2 % en 2019. Tiene al 33 % de su población en la pobreza, una inflación anual de más de 50 % y una deuda externa total de 323.065 millones de dólares, que representa el 89 % de su PIB (al 7 jun. 2020) 

Pero ellos están contentos con lo acordado porque saben que del esfuerzo de ellos no saldrá. Saldrá del tremendo ajuste y pobreza sobre los sectores trabajadores y que no tendrán ningún reparo en aplicar con la ayuda de las centrales sindicales y todo el arco político. (Kirchnerismo, PJ, Cambiemos, PRO) 

Por eso desde LA Marx y el Nuevo PST llamamos a enfrentar el plan del gobierno al servicio del capitalismo mundial, cada lucha que venga será producto del ajuste salvaje que intentaran aplicar sobre el pueblo para pagar esta impagable deuda.